El Liverpool recibirá este martes al Real Madrid en el partido de ida de los Octavos de Final de la UEFA Champions League.
El drama que los aficionados Reds evitaron por poco, hace apenas nueve meses, en Saint Denis, entre los malos tratos por las fuerzas del orden francesas en la llegada al estadio, que llevaron al retraso del inicio del encuentro, y las agresiones por bandas de jóvenes a la salida, seguirá a ciencia cierta en sus recuerdos.
La reciente publicación de un informe independiente encargado por la UEFA, que establece que los aficionados del Liverpool fueron víctimas y que señala a la UEFA y a la policía francesa como responsables directos, ha sido el primer paso para superar los incidentes.
Pero el azar del sorteo, que permite que dos equipos se vuelvan a encontrar apenas unos meses después, será otro paso para pasar página a un episodio oscuro y devolver la atención a lo estrictamente deportivo.
Y es que ambos equipos llegan a este duelo necesitados de un buen resultado, con situaciones diferentes pero complicadas en sus respectivos campeonatos.
Los merengues no podrán contar con el francés Aurelien Tchouameni ni con el alemán Toni Kroos, titulares indiscutibles en el centro del campo pero que no han entrado en la convocatoria por enfermedad.
Sin embargo, Karim Benzema, que descansó este fin de semana durante la victoria en el campo de Osasuna (2-0), debería aparecer al igual que el lateral derecho Dani Carvajal, de regreso tras una lesión muscular que le ha hecho perderse seis partidos.
