La nueva temporada de las Grandes Ligas de béisbol (MLB) se pone en marcha el jueves en Estados Unidos con todos los focos sobre los Dodgers de Los Ángeles y su nueva superestrella japonesa Shohei Ohtani, inmerso en un escándalo de apuestas.
El japonés, dos veces MVP de la Liga Americana, posee una combinación única de lanzamiento y bateo de élite por la que se le compara con el legendario Babe Ruth desde su aterrizaje seis años atrás a los Angelinos de Los Ángeles.
La ilusión entre los aficionados de los Dodgers recibió otro espaldarazo con los fichajes de los lanzadores Tyler Glasnow y Yoshinobu Yamamoto, otra joya japonesa, unas inversiones que ratificaban su ambición de regresar a la Serie Mundial cuatro años después de su último título.
Parte de esa euforia, sin embargo, se ha venido disipando antes siquiera de que los Dodgers se estrenen en casa el jueves frente a los Cardenales de San Luis.
La primera serie de la temporada, disputada por Dodgers y Padres la semana pasada en Seúl, ya se vio ensombrecida por el escándalo que estalló en torno a Ohtani después de que su amigo y traductor, Ippei Mizuhara, fuera acusado de estafarle millones de dólares para pagar deudas de juego.
Un caso complicado - MLB
Los detalles del caso siguen siendo turbulentos. Mizuhara declaró inicialmente a ESPN que el propio Ohtani había girado unos 4,5 millones de dólares a una casa de apuestas ilegal para cubrir las deudas de juego del intérprete, para luego desdecirse y negar que el beisbolista tuviera conocimiento de la situación.
Las Grandes Ligas abrieron una investigación sobre el asunto y medios de comunicación estadounidenses cuestionan si Mizuhara habría realizado apuestas en nombre de Ohtani, algo que podría suponer la suspensión de su carrera si las apuestas afectaban a su equipo.
En sus primeras declaraciones públicas sobre la polémica, Ohtani negó el lunes haber efectuado personalmente, o a través de otros, apuestas deportivas y acusó a Mizuhara de transferir dinero de su cuenta sin su conocimiento, describiendo su estado como "más que conmocionado".
FUENTE: AFP




