JOHANNESBURGO (AP). Kaká se hizo notar el domingo con dos pases de gol en la victoria de Brasil sobre Costa de Marfil, pero la alegría por su resurgir no fue completa al ser expulsado al final del partido.
También hizo la asistencia a su compañero del mediocampo Elano para el tercer gol brasileño, a los 62.
Era el trabajo que el equipo de Dunga esperaba de su estelar volante ofensivo en la Copa Mundial.
"Kaká está adquiriendo confianza, no es una cuestión física, no es una cuestión técnica", señaló Dunga.
Kaká, quien trata de alcanzar su mejor forma tras un periodo de recuperación de varias lesiones, había pasado inadvertido en la victoria del gigante sudamericano por 2-1 sobre Corea del Norte en su debut el martes en el Mundial.
Pero el domingo se metió más en el partido y repartió dos pases que dieron frutos.
"En cada entrenamiento y en cada partido él venía mejorando", indicó el timonel.
El volante del Real Madrid tuvo, empero, un final no tan feliz, ya que le sacaron la segunda amarilla del partido a los 88 minutos en una jugada en que levantó el codo cuando el marfileño Kader Keita se le abalanzó en momentos en que los ánimos estaban caldeados en la cancha.
Dunga reaccionó enojado por la expulsión de Kaká, mientras que el mediocampista brasileño se expresó sorprendido.
"Fue una expulsión injusta", se quejó Dunga. "En un juego en que Brasil jugó bien, hizo tres goles y terminamos con más tarjetas amarillas".
Kaká se perderá el último partido de la primera ronda del Grupo G contra Portugal, aunque Brasil ya tiene asegurado el pase a los octavos de final.
FUENTE: Agencia AP



