Los pubs llenos a tope, las camisetas rojas por todos lados y 27.000 personas delante de las pantallas gigantes del estadio Millenium, meca del rugby prestada al fútbol: Cardiff espera con alegría y esperanza este miércoles la semifinal de la Eurocopa-2016 entre Gales y Portugal, a disputarse en Lyon.
"Estoy muy excitado. He apostado 20 libras (unos 25 euros) a una victoria 3-1 de Gales. Kanu (Hal Robson-Kanu) va a marcar, eso es seguro. Estoy vibrando", explica Steffan, de 18 años, quien llegó de Maesteg, al noroeste de Cardiff, para sumergirse en el sueño galés en la capital.
Hasta ahora, los fanáticos habían seguido las epopeyas de sus ídolos en tierra francesa en la fanzone ubicada al pie del castillo de la capital, con capacidad para 6.000 personas.
Pero ante el éxito inesperado de los muchachos liderados por Gareth Bale en Francia y la demanda excepcional de billetes, las autoridades decidieron abrir las puertas del Millenium, donde se puede seguir las alternativas del partido en tres pantallas gigantes, una especialmente instalada para la ocasión.
- Cervezas y confianza -
Los 27.000 boletos puestos a disposición de los hinchas, sobre el concepto del que primero llega primero se lo lleva, se acabaron como pan caliente. De hecho, hubiera sido fácil llenar todo el estadio, pero por problemas de organización fue imposible aumentar la capacidad para albergar hinchas para esta cita deportiva histórica para el país.
En las calles del centro de la ciudad, el clima era caliente, más allá del sol que había decorado el día. La cerveza era la bebida preferida para calmar la sed y los nervios, a la espera del partido que parece tener a Cardiff en llamas.
Los comerciantes aprovecharon la ocasión para poner en venta bufandas de la semifinal contra Portugal, a seis libras la unidad (unos 7 euros).
Delante de la estación de trenes, un grupo de hinchas con banderas galesas sobre sus espaldas, entonaban el célebre canto "Don't Take Me Home". "Esto ya es una locura. Tengo confianza. Vamos a ganar 2-1. Garthe Bale va a marcar el primer gol. ¡Es tan rápido!", se entusiasma Keiran, de 16 años, agitando una bandera y soñando con el pase a la final de la Eurocopa-2016.
FUENTE: AFP