El Liverpool despidió a Mohamed Salah, ovacionado por su afición antes, durante y después del encuentro ante el Brentford, con un empate (1-1) suficiente para amarrar la quinta plaza y certificar su presencia en la próxima edición de la Champions League.
Nueve cursos y nueve títulos, entre ellos dos Premier League ( 2019 y 2025) y una Liga de Campeones (2019), avalan el peso de sus figuras en la última década. Su paso por el Liverpool dejará huella y así se lo reconoció Anfield, con un tifo espectacular para homenajear a sus ídolos. En un lateral del estadio se pudo leer 'Robbo26' y en un fondo 'Mo11'. El escocés y su número de la camiseta y el egipcio con el suyo. Una muestra de agradecimiento por su trabajo.
El Liverpool quedó quinto
El Liverpool obtuvo su premio en el minuto 57, cuando Salah dirigió un contragolpe que culminó con una asistencia a Jones, autor del tanto que derribó la muralla del Brentford. La acción, sin embargo, fue una alegría efímera, porque Schade, seis minutos después, se encontró con un balón suelto dentro del área que remato de cabeza con acierto.
Con 1-1 se marchó Salah. Se fue por Frimpong y ovacionado por el público de Anfield. Salió del campo con lágrimas en su rostro a falta de un cuarto de hora para el final. En el minuto 83 se repitió la misma escena con Robertson cuando dejó su hueco a Kerkez.
Las emociones sustituyeron al fútbol, el reloj pasó sin cambios en el marcador y el Liverpool selló su presencia en la Liga de Campeones.