La selección de Canadá se convertirá este domingo en el primer coanfitrión de un Mundial en jugar fuera de sus fronteras cuando se mida en la primera eliminación directa de la Copa Mundial 2026 contra Sudáfrica en Los Ángeles.
Y con esa mentalidad de romper barreras saltarán al campo del estado de California, aunque el partido se presenta como un salto al vacío tanto para los canadienses como para los sudafricanos.
Este enfrentamiento en territorio estadounidense marca, además, un hito sin precedentes en la competición, ya que hasta ahora nunca antes un país organizador había tenido que disputar un encuentro de eliminación directa lejos de su público.
El desafío podría poner a prueba el templo emocional de las filas canadienses, que por primera vez en el torneo deberán competir sin la ventaja que otorga la localía ni el empuje directo de su público en las gradas.
Un gran reto en ronda de 32
Canadá asume el reto con la motivación de haber roto una sequía histórica al superar la fase de grupos por primera vez en tres participaciones mundialistas, aunque no pudo alzarse con el liderato del Grupo B, que se lo arrebató Suiza en la última jornada tras vencerla por 2-1.
Sudáfrica aterriza en dieciseisavos tras una sorprendente victoria por 1-0 sobre Corea del Sur que los encasilló en el segundo puesto del Grupo A.
Este agónico partido representó la metamorfosis del equipo africano, que logró enderezar el rumbo en la competición tras un inicio que hacía presagiar lo peor, con derrota en el juego inaugural contra México por 2-0 y un empate 1-1 con República Checa.
Por el lado de los banquillos y la historia de las plantillas, el choque expone un contraste de tradiciones: mientras que Canadá ha cimentado su histórico pase con base en el talento joven y la formación de jugadores en ligas europeas, la columna vertebral de los Bafana Bafana compite en su gran mayoría en la ligas locales.
Para más inri, Canadá y Sudáfrica apenas se conocen en el campo. Solo se han enfrentado una vez, en un amistoso disputado el 20 de noviembre de 2007, en el que los africanos se impusieron por 2-0.
FUENTE: EFE