RIO DE JANEIRO (AP). La importancia de un técnico se define en decisiones como la que tomó el domingo Alejandro Sabella. Argentina se había marchado al descanso por delante en el marcador, pero superada en juego y ocasiones de gol por Bosnia.
"Fueron dos tiempos distintos", dijo Sabella. "Nos faltaba llegada, complicar al rival, ponerlo en situación de riesgo".
"Necesitábamos más. Faltaba profundidad. El 1-0 era corto y no se vislumbraba el segundo gol. Era un partido que podida pasar cualquier cosa", añadió.
Argentina plantó cinco defensas de inicio para enfrentar a Bosnia en un estadio Maracaná tomado por la afición argentina. El rápido gol en propia puerta de Sead Kolasinac ponía cuesta abajo el partido. Pero los de Sabella se vieron superados por la selección Bosnia, que no encontró premio a su dominio.
El técnico reemplazó al defensor Hugo Campagnaro y a Maxi Rodríguez por Gonzalo Higuaín y Fernando Gago tras el descanso, buscando una formación más tradicional en 4-4-2.
Y funcionó.
Messi y Gago tomaron el mando en la media, desactivando a los bosnios. El astro del Barcelona, mucho más cómodo, empezó a romper la defensa rival, hasta que firmó el gol de la tranquilidad con un zurdazo desde la bombilla del área a los 65 minutos.
Bosnia descontó al borde del final, pero se quedó sin tiempo para intentar la igualada.
"Los cambios potenciaron mejor abastecimiento para Messi una vez que recibió y mejor acompañamiento", explicó Sabella. "Messi es el mejor del mundo. No es que necesite mucho, porque es el mejor del mundo".
"Pero siempre hay un contexto que lo puede potenciar un poco más", agregó.
Sabella puso un seis sobre 10 de nota al partido de Argentina y dijo que había cosas por mejorar.
FUENTE: JORGE SAINZ (Associated Press)