INDIANAPOLIS (AP). A diferencia de hace cuatro años, cuando todos vistieron trajes negros como una señal de unidad antes de enfrentar a los invictos Patriots de Nueva Inglaterra, los Giants llegaron el lunes a la sede del Súper Bowl sin trucos motivadores.
Pocos les concedían la posibilidad de doblegar a los Patriots en Arizona en 2008, pero lograron una sorpresiva victoria de 17-14.
Si el domingo les toca ganar, esta vez no impresionará a nadie. Los Giants vencieron a los Patriots en la temporada regular y llegan a Indianápolis con casi tanto impulso como su rival.
Eso quedó claro cuando descendieron del avión. El atuendo fue una decisión individual.
FUENTE: Agencia AP