BUENOS AIRES (AP). Carlos Ischia dijo el miércoles que estaba "triste porque las despedidas nunca son lindas", luego de decirle adiós al plantel de Boca Juniors al que dirigió durante un año y medio.
"Tenía ganas de continuar, pero uno se da cuenta cuando las cosas no tienen sentido", dijo Ischia en reunión de prensa. "No tenía sentido dirigir estos dos partidos que quedan, sabiendo que el equipo ya no puede terminar último en el torneo".
Boca marcha entre los del fondo con cinco puntos más que el último Argentinos Juniors, en un semestre de frustraciones ya que además quedó eliminado de la Copa Libertadores en los octavos de final.
"Me voy tranquilo porque di todo", indicó el técnico, quien había sido despedido tras esa eliminación aunque se le ofreció dirigir los últimos cuatro partidos para dar tiempo al club para saldar una deuda económica que mantenía con él.
Pero su situación se hizo insostenible luego de la goleada 3-0 recibida el domingo ante Racing Club, que dejó al desnudo a un Boca sin alma y aquejado por una pugna que divide al plantel entre Juan Román Riquelme y Martín Palermo, sus figuras más emblemáticas.
Ischia subrayó que con la dirigencia de Boca "terminamos bien, se firmaron algunas cosas que no estaban claras, como los premios del campeonato pasado. Quedó todo sellado y ellos asumieron la responsabilidad que tenían por un contrato firmado".
Abel Alves, entrenador de la reserva, dirigirá al equipo en los partidos que restan ante Gimnasia de La Plata y Colón.
En Boca se da por descontado que el nuevo técnico será Alfio Basile, ex conductor de la selección argentina y de exitoso paso por los Xeneizes cuando ganó cinco títulos entre el 2005 y el 2006.
Ischia, quien tenía contrato hasta fin de año, le agradeció a Basile por llamarlo antes de empezar a negociar con Boca.
"No hacía falta que lo haga, lo conozco y sé la clase de persona que es", dijo Ischia. "Ojalá que sea el nuevo técnico; sé que la va a ir bien por la capacidad que tiene".
FUENTE: Agencia AP




