El veterano entrenador Miroslav Koubek se convirtió en una de las grandes historias del fútbol europeo tras llevar a la Selección de República Checa nuevamente a una Copa del Mundo. A sus 74 años, el estratega checo clasificó al equipo al Mundial 2026 y se transformará en el técnico de mayor edad en dirigir en una cita mundialista.
Su carrera como entrenador comenzó hace más de cuatro décadas y estuvo marcada principalmente por su trabajo en clubes de la República Checa. Koubek dirigió a instituciones como FC Baník Ostrava, FK Mladá Boleslav, FC Hradec Králové y especialmente FC Viktoria Plze, club con el que alcanzó sus mayores éxitos.
Con Viktoria Plze conquistó la liga checa y logró destacadas participaciones europeas, incluyendo campañas memorables en torneos UEFA. Su capacidad para potenciar equipos competitivos y sólidos tácticamente terminó consolidándolo como uno de los técnicos más respetados del país.
Antes de asumir como seleccionador nacional, Koubek también tuvo experiencia dentro del combinado checo. Entre 2016 y 2018 trabajó como asistente técnico de Karel Jarolím en la selección absoluta, etapa en la que adquirió experiencia internacional y conocimiento del entorno federativo.
Llegada a la Selección de República Checa
En diciembre de 2025, la Federación Checa apostó por él para reemplazar a Ivan Hašek tras una complicada eliminatoria. El objetivo era claro: rescatar al equipo en el repechaje europeo rumbo al Mundial 2026. Koubek respondió de inmediato y llevó a República Checa a eliminar a Irlanda y Dinamarca en dramáticas tandas de penales.
Tácticamente, el entrenador checo se caracteriza por utilizar esquemas flexibles basados principalmente en sistemas con tres defensores centrales. Diversos análisis señalan que alterna entre el 3-4-3 y el 3-5-2, dependiendo del rival y de las características de sus futbolistas.