Charlie Watts, batería de la banda británica Rolling Stones, ha muerto a los 80 años, informó este martes Bernard Doherty, representante del músico.
En su cuenta de Twitter, Paul McCartney dedicó unas palabras a Watts.
“Muy triste de escuchar que Charlie Watts, el baterista de los Rolling Stones, ha muerto. Era un tipo adorable”, comenzó diciendo “Macca”.
Paul McCartney continuó diciendo: “Montones de cariños para su familia, su esposa, hijos y el resto de la familia; y las condolencias para los Stones”.
“Charlie era una roca, un baterista fantástico, firme como una roca”, y finalizó: “Te amo Charlie, y siempre te amaré, eres un hombre hermoso”.
Los Rolling Stones tienen (Hay que ver que pasa con esta noticia) previsto reanudar su gira en EE.UU. en septiembre después de verse obligados a postergarla el año pasado por la pandemia del coronavirus. A principios de agosto, el grupo comunicó que Steve Jordan sería el sustituto temporal de Watts en la gira estadounidense.
Toda una vida en los Rolling Stones
Aunque Watts no fue uno de los fundadores de la legendaria banda británica, sí estuvo desde sus inicios y participó en sus trabajos más relevantes. Se incorporó al grupo en enero de 1963 y perteneció al mismo hasta hoy, formando junto a Mick Jagger y Keith Richards la asociación más duradera en la historia del rock.
Lo curioso es que a pesar de ser mundialmente conocido por pertenecer a la formación británica, Watts venía del jazz, no del rock. Y, de hecho, tuvo en este género una carrera de cierta relevancia en paralelo con su trayectoria como batería de los Rolling Stones. En solitario también trabajó con nuevas sonoridades y músicas más experimentales.
El artista llegó a los Rolling Stones casi de casualidad. El primer batería que tuvo el grupo, Tony Chapman, estaba dando problemas y, tras unos meses, decidieron reclutar a Watts, que parecía que había dado por perdida su carrera musical. Y es que después de estudiar jazz y estar un tiempo en la banda Blues Incorporated, lo dejó para trabajar en una agencia de publicidad. Finalmente aceptó la oferta y terminó convirtiéndose en una auténtica leyenda del rock.