INDIANAPOLIS (AP). Los organizadores del Super Bowl del 2012 en Indianápolis esperan que el encuentro decisivo de la campaña se juegue en la fecha pactada, pese a una inquietud cada vez mayor de que sea aplazado o cancelado por un paro laboral en la NFL.
Y todo parece desarrollarse conforme al programa, por ahora.
"La NFL nos ha ordenado que estemos listos el 5 de febrero del 2012, y lo estaremos", aseguró la presidenta del comité organizador, Allison Melangton. "Me preocupo por lo que puedo controlar, no por algo que no puedo".
La preocupación más inquietante para los aficionados y jugadores es un paro.
El director ejecutivo del Sindicato de Jugadores de la NFL, DeMaurice Smith, reiteró el miércoles que está "100%" cierto de que los propietarios de la liga realizarán un paro antes de que empiece la próxima temporada. El actual contrato colectivo de trabajo expira en marzo, y Smith hace hincapié con frecuencia en los contratos de la liga con la televisión, que prevén el pago a los propietarios se jueguen o no los partidos de la campaña siguiente.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, ha anticipado que en última instancia los propietarios tendrían que devolver el dinero si los encuentros son cancelados.
Los jugadores ya se alistan para lo peor.
Incluso desde mediados del 2009, los representantes de jugadores los han exhortado a iniciar ahorros para pagar el seguro médico y las cuentas familiares en caso de un cierre patronal. Desde la semana pasada, siete equipos han votado en forma unánime por retirarle el reconocimiento de las autoridades laborales al sindicato _un primer paso del procedimiento que permitiría a la entidad sindical seguir funcionando como grupo y conceder a los jugadores el derecho de demandar a propietarios con base en una ley antimonopolio que prohíbe boicots de organizaciones.
Un eventual retiro del reconocimiento laboral ocurriría después de la temporada actual.
FUENTE: Agencia AP