GUADALAJARA, México (AP). Mariachis, música, color y mucha seguridad. Miles de mexicanos celebraron el viernes la inauguración de los Juegos Panamericanos en Guadalajara en un ambiente festivo y con mucho orgullo.
En los alrededores del estadio Omnilife, sede de la ceremonia inaugural, una exhibición de la Fuerza Aérea de México hizo las delicias del público que aguardaba para acceder al estadio, con capacidad para casi 50.000 personas.
Es la tercera vez en 16 ediciones que México organiza la justa más importante del continente. Las dos anteriores fueron en la Ciudad de México en 1955 y 1975.
Por muchos motivos, y sobre todo por la violencia del narco que asuela varias regiones del país, la cita de Guadalajara era una de las más esperadas por los mexicanos.
"Queremos demostrar al mundo lo que México es capaz de organizar. Que no somos sólo lo que sufrimos, sino que México también es orden y organización", señaló Jorge González, de 27 años.
En el estadio se veían mariachis, gente vestida con la camiseta de la selección mexicana o con el logotipo de los Juegos pintado en la cara, y banderas de muchos de los 42 países que participarán de la competición hasta el 30 de octubre.
"Nos estamos abriendo al mundo para que vean nuestra cultura y nuestras tradiciones", explicó Manuel Pérez, un trabajador de 26 años que acudió junto a sus hijos de seis y cuatro años para que vivieran el evento en persona. "Además en Guadalajara está lo más tradicional de México: el tequila, el mariachi y las mujeres bonitas".
A pesar del ambiente festivo, las medidas de seguridad eran excepcionales. Además de la fuerte presencia policial _10.000 agentes custodian los Juegos_, el público tenía que acceder al estadio a través de un arco de seguridad y no se permitía entrar con bolsas de mano, que podían guardarse en lugares habilitados por la organización.
"Pienso que las medidas de seguridad son hasta exageradas", afirmó el mexicano Alfredo Monroy, de 50 años. "Pero dada la situación que se vive en el país, posiblemente sea lo más indicado".
"Hay mucha seguridad, creo que ahorita mismo no hay un lugar más seguro en América que éste", agregó Karina Osornio, de 25 años. "Los Juegos son una bendición. Es en estos momentos que todo se tranquiliza, como que estamos blindados y no se escuchan noticias malas".
FUENTE: Agencia AP