NUEVA YORK (AP). Luego de un fin de semana en que la nieve bloqueó carreteras, obligó a cerrar aeropuertos e incluso derivó en la posposición de un partido en Filadelfia, muchos se preguntan qué ocurriría si una gran tormenta sobreviniera en febrero del 2014. En esa fecha, el Super Bowl se realiza en Nueva York.
En enero del 2007, llovió por primera vez durante un Super Bowl, en Miami, pero ello no impidió que Peyton Manning condujera a los Colts al título.
De hecho, dos sedes de los próximos cuatro Super Bowls están en lugares fríos: Indianápolis en el 2012 y el New Meadowlands de Nueva Jersey en el 2014. Pero el inmueble cercano a Nueva York carece de techo, lo que definitivamente implica un problema.
FUENTE: Agencia AP