MEXICO (AP). Treinta y seis cuadrangulares y 119 remolcadas son números envidiables para un pelotero de Grandes Ligas, pero para Adrián González esas cifras que logró con los Padres de San Diego la temporada pasada no tienen mayor importancia.
"Nunca pienso en números, en esas estadísticas, yo trato de prepararme cada día para estar listo mental y físicamente", dijo a la AP el toletero de los Padres. "La temporada es larga para buscar poner muchos números, pero si uno piensa en eso se mata mentalmente, hay que ir día a día y lo que tenga que pasar, pasará".
Lo que ha pasado para González, es un crecimiento progresivo a lo largo de su carrera, que inició con los Rangers de Texas en el 2004. En cada una de las campañas ha ido subiendo sus totales de empujadas y jonrones hasta alcanzar las cifras que lo llevaron al pasado juego de estrellas.
"Tengo que darle gracias a Dios de poder jugar y por darme la salud que es lo más importante, Dios es lo más importante", agregó el inicialista.
González, quien está jugando por su país en el Clásico Mundial de Béisbol, quisiera jugar para un equipo aspirante al título, aunque por ahora se conforma con ser parte de un equipo joven como los Padres.
"El equipo está tratando de crecer, es joven y vamos a ver que pasa, lo que sí, es que saldremos con emoción, con energía; ojalá eso nos sirva para empezar bien y usar ese impulso como ánimo para el resto de la temporada, pero la realidad es que es un equipo joven, con muchos novatos y hay que empezar a conocernos para ver qué pasa", expresó.
González podría jugar la segunda ronda del Clásico en su parque en San Diego, si es que México avanza de la primera fase del Grupo B.
"Sería algo bonito jugar en San Diego, pero para mí lo más importante es llegar a (la final en) Los Angeles. San Diego es sólo la primera parada de este que esperamos sea un largo viaje, pero para eso hay que jugar buen béisbol", concluyó.
FUENTE: Agencia AP