PHOENIX (AP). Julio Teherán tuvo el encargo el domingo de ser el abridor del equipo del Resto del Mundo en el Juego de Promesas, el partido que pone en marcha la gala de tres de días de las Grandes Ligas con su Juego de Estrellas.
Un par de semanas antes, el 6 de mayo en Filadelfia, Teherán se había convertido a sus 20 años en el primer lanzador colombiano en abrir un juego en las Grandes Ligas.
"Fue uno de los mejores momentos de mi vida", dijo Teherán, nativo de Cartagena. "No dejo de pensar en regresar y quedarme".
En la única entrada que trabajó el domingo, Teherán permitió un jonrón a Jason Kipnis, el primer bateador que enfrentó. Pero también se dijo el lujo de ponchar con strike cantado a Bryce Harper, el súper cotizado prospecto de los Nacionales de Washington.
Fue el segundo año consecutivo que Teherán fue seleccionado para el partido de las promesas.
Como cuarto, Teherán es el lanzador más destacado en la clasificación de los 50 mejores prospectos, según la publicación especializada Baseball America.
"No me cabe duda que este muchacho será una pieza importante en nuestro futuro", avisó el manager de los Bravos Fredi González tras el debut de Teherán. "Ya sabe lo que es competir aquí y lo que le falta es adquirir algo más de experiencia".
En la sucursal de Triple A, en Gwinnett, Teherán ha exhibido su enorme potencial, gracias a una recta que llega a las 96 millas por hora, además de dominar la curva y el cambio en su repetorio. Tiene efectividad de 1.79 con marca de 8-1 en 13 apariciones.
La meta es asegurar un puesto fijo con los Bravos la próxima temporada.
"Siempre hay algo que aprender. Debo mejorar en la mentalidad y trabajar para ser más fuerte con mi físico", dijo Teherán a The Associated Press. "Las dos salidas en Grandes Ligas me sirvieron para ganar experiencia y entender más del oficio de lanzar".
FUENTE: Agencia AP