WEMBLEY, Inglaterra (AP). Los dirigentes del equipo que impulsa la candidatura de Inglaterra para organizar la Copa Mundial de fútbol tratan de que la atención deje de concentrarse en las críticas internas y externas sobre su propio desempeño.
La candidatura inglesa para organizar el Mundial en el 2018 o en el 2022 no sólo ha sido considerada débil por el vicepresidente de la FIFA, Jack Warner, sino que la propia junta directiva que busca la sede ha estado llena de conflictos internos.
"Evidentemente, esto no será de ayuda, pero debemos dejar atrás todo", dijo el jueves el director general Andy Anson.
Hace dos semanas, fueron expulsados de la junta el ministro británico de deportes Gerry Sutcliffe y Richard Caborn, asesor del primer ministro. La medida habría representado un paso para reestructurar la campaña.
Pero a comienzos de esta semana, Dave Richards, presidente de la poderosa Liga Premier, renunció repentinamente a la junta y los efectos de esa decisión se resintieron el jueves en el Estadio de Wembley, donde 15 ciudades inglesas presentaron sus argumentos sobre cuáles deben ser incluidas en la candidatura.
"Es claro que ha habido problemas, pero tenemos que seguir adelante", dijo Anson durante una rueda de prensa en el estadio. "Todo lo que importa ahora es que nos unamos en este momento y que hagamos nuestro mejor esfuerzo como país para traer acá la Copa Mundial".
Otros países europeos que buscan la sede son Rusia, así como Holanda-Bélgica y España-Portugal en candidaturas conjuntas. Entre los demás candidatos figuran Estados Unidos, Australia y Japón. Indonesia, Qatar y Corea del Sur han solicitado sólo la sede para el 2022.
Los 24 miembros del comité ejecutivo de la FIFA elegirán la sede de ambos mundiales en diciembre del 2010.
FUENTE: Agencia AP