Antoine Griezmann, genio y figura y leyenda del Atlético de Madrid, frotó la lámpara mágica. A poco más de un cuarto de hora para el final del partido ante el Valencia, hizo estallar el Metropolitano con un deslumbrante control dentro del área tras un esplendoroso centro de Pubill. Con la zurda mató el balón primero y lo metió en la jaula después. Magnífico. Un golazo y una victoria rojiblanca para seguir la estela del líder, Barcelona.
Minuto 17. Córner que bota Julián Alvarez, toca Nico en el área, dispara Ruggeri, rechaza Agirrezabala y recoge el esférico Koke. Con muchas piernas por delante, el capitán ajusta un disparo raso, pegado al poste izquierdo del arquero. Golazo por la brillante ejecución. 1-0.
Jugaba con fuego el Atlético dejando la iniciativa al Valencia. Avisó de nuevo Hugo Duro con una vaselina a Oblak tras un pase perfecto de Pepelu y el VAR le anuló un tanto al propio Pepelu (minuto 34) por fuera de juego previo de Duro.
Claramente el Atlético esperaba al descanso, mientras el Valencia hacía circular el cuero a su voluntad. Dos disparos lejanos de Sorloth y Molina no cambiaron la tendencia. Lo estaban haciendo bien los de Corberán, mientras el Atlético mostraba a veces pifias impropias que irritaban al 'Cholo', gesticulante desde su zona. "Ya está bien", parecía decir.
Antoine Griezmann le da la victoria a su equipo
Beltrán se sacó un golazo de la chistera en el minuto 63. Después de recortar a Almada al borde del área de Oblak soltó un derechazo que entró como un torpedo en la portería rojiblanca. Una genialidad. Un golazo de categoría. 1-1.
Cuatro minutos tardó Sorloth en firmar el 3-1, pero el VAR lo invalidó por fuera de juego. No fue necesario. El Valencia había acusado ya la tremenda diana de Griezmann. Seguro que el del Metropolitano no fue su peor partido, pero definió la mayor calidad de los rojiblancos.
Decidió Griezmann, genio y figura. Tres puntos para el Atlético, que ha ganado 11 de sus 12 partidos entre todas las competiciones en casa, con la única excepción del 1-1 con el Elche. El Metropolitano es un fortín
FUENTE: EFE