El hijo de una leyenda que intenta forjar su propio camino, D’Angelo Ortiz, no perdió tiempo en aprovechar una rara oportunidad de tomar el primer turno al bate de su carrera en la pretemporada de la MLB con los Medias Rojas de Boston.
Fue una espera casi agonizante para D’Angelo, quien fue convocado por primera vez como un jugador extra de liga menor para un juego en casa en el JetBlue Park el 7 de marzo contra los Rays.
Justo cuando se suponía que Ortiz entraría al encuentro como reemplazo defensivo en la primera base, una lluvia torrencial provocó la cancelación de las últimas tres entradas. Una semana después, Ortiz estaba en la lista de viaje para jugar un partido nocturno contra los Orioles en Sarasota. Desafortunadamente, el juego se suspendió por lluvia.
El momento finalmente llegó el viernes. D’Angelo hizo el viaje en autobús de 50 minutos hacia el norte hasta Port Charlotte y entró en la sexta entrada para reemplazar al venezolano Willson Contreras en la inicial. Usando el número 44, el bateador derecho Ortiz capitalizó su oportunidad durante la derrota de Boston por 2-0 ante Tampa Bay en el Charlotte Sports Park.
“Increíble, eso fue increíble”, dijo Ortiz a los reporteros después del juego. “Jugué aquí el año pasado [en un partido de liga menor], pero no había fans en las gradas. Definitivamente fue emocionante salir y conseguir ese hit. Fue algo verdaderamente especial”.
En este punto de su desarrollo, D’Angelo, una selección de 19na ronda de los Medias Rojas en el Draft amateur del 2024, no es considerado un prospecto élite. Pero planea llegar a MLB algún día debido a una combinación de su incesante ética de trabajo y talento.
FUENTE: MLB