SALVADOR, Brasil (AP) — Holanda vengó el viernes la derrota del pasado Mundial contra España, aplastando a su rival por 5-1. Y aunque el triunfo no le da la Copa del Mundo, el sabor de la revancha fue más dulce que nunca para el equipo de Louis van Gaal.
¿O sí?
Solo siete de los 23 futbolistas holandeses en Brasil repiten con respecto a Sudáfrica. Dos de ellos, Robin van Persie y Arjen Robben, fueron protagonistas con sendos dobletes. Robben erró un famoso mano a mano con Iker Casillas en Johannesburgo. Pero en Salvador de Bahía no perdonó.
Los dos goles nacieron de sendas cabalgadas a la espalda de los centrales, pero cuando llegó a la altura de Casillas se sacó al menos parte de la espina que tenía clavada. Y no falló. La rabia que mostró en las celebraciones demostró que no eran dos goles más. Sino algo mucho más importante. Como quitarse un enorme peso de encima.
La contundente victoria vuelve a colocar a Holanda, eterna aspirante al título, en la quiniela de favoritos. Los de Van Gaal podrían certificar su pase a octavos si derrotan a Australia en la segunda fecha del Grupo B, que completa Chile.
Van Persie quiso matizar el resultado, recordando que, a pesar de su contundencia, se trata sólo del primer partido del Mundial.
"No quiero que estemos demasiado emocionados por un partido, porque es un partido, son tres puntos", señaló el ariete de Manchester United.
Holanda ha perdido tres finales de la Copa del Mundo y siempre se dijo que el fútbol le debía una. Tras la exhibición contra España, quizá tenga la oportunidad de cobrarse la deuda.
FUENTE: Associated Press