BEIJING (AP). Ver para creer. Parecía un error de impresión en la planilla porque no figuraba en los pronósticos, salvo en los suyos, en los del colombiano Paulo César Villar, quien avanzó el lunes con el segundo mejor tiempo a los cuartos de final de los 110 metros con vallas del atletismo de Beijing.
Popular en la ciudad de Santa Marta que lo vio nacer, en Barranquilla que lo vio crecer y en Colombia que lo ve correr, Villar es poco conocido en el circuito mundial del atletismo, al igual que en la China y sus lejanos alrededores.
Ahora, lo conocen todos.
"Me sentí muy bien y estoy seguro que voy a mejorar; vivo para el deporte", alcanzó a decir Villar, quien habló muy brevemente, casi en coincidencia con el ingreso a la zona de entrevistas del cubano Robles, quien tiene el récord del mundo y uno de los que no pudo superar al colombiano.
Anteojos blancos, lujosa cadena al cuello, Robles parecía un galán del cine. Villar, ataviado solo con su ropa deportiva, daba la impresión de ser el extra de una película en la que tendrá un fugaz papel.
Cuando entró Robles al lugar, se armó un revuelo de aquellos y Villar solo se convirtió en una sombra lejana, entre periodistas que a los suaves empujones iba de aquí para allá, en un escenario agravado porque el cubano saltaba vallas internas en su intención por eludirlos.
Un ordenado caos.
Poco antes, Villar se presentó en el estadio con todo, dejando atrás al propio Robles y al resto de astros de la especialidad como el británico Andrew Turner, el estadounidense David Payne, el francés Ladji Doucoure y el cubano nacionalizado español Jackson Quiñonez.
Ni siquiera un dúo de chinos, apuntalados por un estadio casi repleto con unas 80.000 personas, pudieron frenarlo.
A Ji Wei lo dejó atrás en los tiempos y Liu Xiang, campeón mundial y olímpico y candidato junto con Robles, se retiró por lesión.
Villar, de flamantes 30 años, se plantó con firmeza en la largada y salió disparado como un rayo, ganando su serie sin abandonar nunca la punta con un tiempo de 13.37, lo que se tradujo en su mejor registro del año, a sólo ocho centésimas de su marca personal.
Detrás de él llegó Ryan Brathwaite, de Barbados, con 13.38, además de otros seis atletas de casi todos los continentes, entre ellos el puertorriqueño Héctor Cotto, con 13.72.
Si se toman en cuenta la posiciones generales, el ganador fue el estadounidense David Oliver, con 13.30 y detrás de él entraron Villar, Brathwaite, Robles, con 13.39 y Quiñonez, con 13.41.
El boricua Cotto avanzó con un tiempo de 13.72, lo que le valió el 28vo puesto entre los 32 clasificados.
¿Pero cuáles son las cartas credenciales de Villar?
Campeón sudamericano en 2006-07 y monarca del Iberoamericano de Chile 2008, además de otros torneos menores o más o menos parecidos.
Para Beijing, el colombiano estuvo a punto de quedarse afuera porque no daba las marcas mínimas exigidas.
Recién selló su boleto a China cuando registró 13.50 centésimas en el último Grand Prix Julia Iriarte, en Cochabamba, Bolivia.
Fuera de los 110 con vallas, el mayor éxito de su carrera atlética fue un séptimo lugar en la final de 60 metros con vallas del mundial en pista cubierta de Moscú, con una marca de 7.61.
Por ahora no es un Robles, pero atención con Villar.
FUENTE: Agencia AP