LA HABANA (AP). Mario Domínguez se salió de la pista dos veces en la carrera de la serie IndyCar de la semana pasada en Ohio, la segunda ocasión cuando se rompió el alerón trasero de su vehículo.
Ese tipo de perseverancia ha sido la historia de la temporada para el equipo Pacific Coast Motorsports, uno de los cinco equipos que hizo la transición de Champ Car a la serie IndyCar.
El equipo tuvo que armar vehículos desde cero y acostumbrarse a nuevas pistas. PCM ni siquiera pudo arrancar la temporada a tiempo y enfrentó problemas de financiamiento.
Entonces llegó Domínguez al rescate.
"Mario llegó en el último momento con su patrocinador de Ciudad de México y le dio vida al equipo", dijo el dueño del equipo, Tyler Tadevic. "No estaríamos aquí ahora mismo sin Mario".
La primera carrera del equipo esta temporada fue la despedida de la Champ Car en Long Beach, el mismo fin de semana que el resto de la IndyCAr competía en Japón. Domínguez terminó tercero.
Después de varios malos resultados, el equipo decidió saltar algunas carreras y regresó en Watkins Glen, Nueva York. Allí, Domínguez llegó 13ro.
"Son tremendas personas", dijo Domínguez sobre sus compañeros de equipo. "Trabajé con ellos el año pasado (en Champ Car). Tienen mucha gente de calidad, gran personal. Me gusta la actitud. Son muy entusiastas".
Domínguez reconoce que el PCM tiene menos recursos y experiencia que el resto de los equipos de la IndyCar.
"Sabíamos que sería un año difícil", dijo. "Conocemos nuestras limitaciones, pero creo que es importante que estemos aquí. Nadie esperaba que estuviéramos aquí".
FUENTE: Agencia AP