NUEVA YORK (AP). En un partido que fue casi un formalismo, Roger Federer alcanzó otro hito al dar su primer paso en procura de su sexto título consecutivo en el Abierto de Estados Unidos.
Federer se embolsó 31.000 dólares por su 35to triunfo sucesivo en la superficies rápidas de Flushing Meadows.
"No vayan a escribir sobre eso", bromeó Federer cuando se mencionó el monto de la fortuna que ha amasado desde que hace una década jugó su primer Slam.
La manera expedita del triunfo ante un adversario de 18 años y 1.370 en el ranking que entró al cuadro principal invitado por su condición de campeón universitario en Estados Unidos se ciñó a lo habitual para Federer, cuya última derrota aquí fue a manos del argentino David Nalbandián en los octavos de final en 2003.
Britton tuvo el descaro de quebrarle el saque a Federer para irse arriba 3-1 en el segundo set, pero Federer replicó acaparando los siguientes cinco games.
"La alegría me duró 10, 15 segundos", dijo Britton. "Fueron los mejores segundos de mi vida".
También llamativo fue el poder ver nuevamente en acción a Kim Clijsters, de vuelta al estadio Arthur Ashe, cuatro años después de haber ganado en Nueva York su única corona de un Slam.
La belga de 26 años desempolvó su clase en unos rapidísimos 58 minutos al vapulear 6-1, 6-1 a la ucraniana Viktoriya Kutuzova. Barrió los primeros siete puntos y los últimos 11. La única faceta negativa fue el haber cometido cuatro dobles faltas.
Clijsters se alejó del tenis hace poco más de dos años para casarse y ser madre de una niña, Jade. Su marido es Brian Lynch, un basquetbolista profesional que renunció a su carrera en ligas europeas para permitir que Clijsters pudiese reanudar la suya en el tour femenino.
Parece que su nivel está casi que intacto, como avisó Serena Williams en la antesala del torneo.
"No diría lo mismo. Siente que puedo mejorar. Pero me siento bastante cómoda con el momento que atravieso", afirmó Clijsters, quien con el triunfo se aseguró situarse como número 148 en el ranking tras haber completado con el mínimo de tres torneos disputados en su regreso. "Tengo que pulir ciertos detalles".
Serena, por su parte, arrancó con el pie derecho la defensa de su título en la rama femenina y su asalto a una cuarta corona del US Open al vencer 6-4, 6-1 a su compatriota estadounidense Alexa Glatch.
Más tarde, su hermana Venus Williams tuvo problemas en una rodilla, cometió numerosas dobles faltas en el saque y estuvo cerca de perder por primera vez en la primera ronda del Abierto estadounidense. Al final, se recuperó para vencer a la rusa Vera Dushevina por 6-7 (5), 7-5, 6-3.
Williams, tercera preclasificada y dos veces campeona en Flushing Meadows, necesitó que le vendaran la rodilla izquierda luego del tercer game.
La estadounidense también tuvo muchos problemas de saque, con diez dobles faltas y siete faltas por pisar línea.
Federer tendrá como rival en la segunda ronda al alemán Simon Greul, quien levantó un match point para doblegar 6-3, 4-6, 3-6, 6-0, 7-6 (9) al ecuatoriano Giovanni Lapentti.
"Obviamente estoy super triste, era una oportunidad bonita para seguir en este torneo y jugar en la cancha principal", se lamentó Lapentti, quien debió sortear una fase previa para disputar su primer 'major' desde el Roland Garros 2003. "Se me fue un partido que lo tenía ganado".
Luego que este año eclipsó el récord de Pete Sampras de 15 coronas de Grand Slam, al ganar el esquivo trofeo de Roland Garros y luego Wimbledon, tal vez Federer tenga problemas para motivarse.
Un periodista le preguntó si ahora se tenía que "inventar" razones para ganar y Federer ni se inmutó: "Ganar y ganar, una y otra vez. Así de simple. Me gusta ser el campeón de cualquier torneo en el mundo. Por eso vengo a jugar, para ganarlo".
"Si me va mal, ok. Me retiro. Tengo claro que el tenis no lo es todo, así que no es ningún problema. Pero si sigo disfrutando el tenis, entonces por qué debería parar por el hecho que rompí el récord de los Grand Slam", sostuvo Federer, quien sólo ha perdido uno de 28 de partidos desde mayo. "Todo el mundo se pone diversos objetivos ... los míos están en un nivel superlativo. Esa es la única diferencia".
Andy Roddick triunfó fácilmente por 6-1, 6-4, 6-2 ante el alemán Bjorn Phau. Roddick hizo saques de 233 kilómetros por hora (145 millas por hora) y sumó 13 aces en un partido que terminó pasada la medianoche el martes.
"Entre más tarde mejor", dijo Roddick tras su victoria. "Estos son fanáticos de verdad".
El ruso Nikolay Davydenko (8), el sueco Robin Soderling (12) y el español Tommy Robredo (14) debutaron con victorias en sus debuts. Los triunfos de la rusa Vera Zvonareva (7), la bielorrusa Victoria Azarenka (8), la polaca Agnieszka Radwanska, la australiana Samantha Stosur (15) y la francesa Amelie Mauresmo.
Los argentinos Leonardo Mayer y Juan Ignacio Chela fueron los únicos latinoamericanos que salieron airosos. Tras sufrir un quiebre de saque en el sexto game del cuarto set, Mayer barrió los tres últimos para imponerse 6-4, 4-6, 7-5, 6-3 sobre el kazajo Andrey Golubev. Chela dio cuenta 6-4, 6-4, 6-2 del español Oscar Hernández.
Este es el tercer Slam que Mayer disputa en su carrera y en todos ha logrado superar la primera fase y ahora buscar llegar más lejos cuando enfrente al checo Radek Stepanek (15), quien derrotó 6-4, 6-4, 6-4 al italiano Simone Bolelli. Chela deberá vérselas con el australiano Lleyton Hewitt (31), verdugo 6-0, 6-3, 6-4 del brasileño Thiago Alves.
El argentino Martín Vassallo Argüello sucumbió mansamente 6-3, 6-2, 6-2 ante el local Robert Kendrick, el colombiano Alejandro Fallo cayó 7-5, 4-6, 7-6 (7), 6-2 ante el alemán Tommy Haas (20) y la paraguaya Rossana de Los Ríos sólo rescató un game en su derrota 6-1, 6-0 frente a la francesa Marion Bartoli (14), la siguiente rival de Clijsters.
FUENTE: Agencia AP