Un tribunal de apelaciones de California negó en la noche del viernes una solicitud del asediado propietario de Los Angeles Clippers, Donald Sterling, para detener la propuesta de venta del equipo de la NBA por 2.000 millones de dólares al exmagnate de Microsoft Steve Ballmer.
Los representantes de Sterling buscaban bloquear el fallo que tomó el mes pasado el juez del Tribunal Superior de Los Ángeles Michael Levanas, quien autorizó a Shelly Sterling, esposa del expropietario, para seguir adelante con la venta a Ballmer.
El tribunal rechazó la petición el viernes y argumentó que la decisión de Levanas aún no había finalizado.
"No hay nada que este tribunal tenga que revisar", señaló el tribunal de apelación.
La apelación de Sterling afirmaba que permitir que la venta se llevara a cabo significaría la pérdida de un "activo único e irrepetible de... una de las 30 franquicias de la NBA" para el propietario caído en desgracia.
Sterling, que hizo su fortuna en el sector inmobiliario, ha estado bajo presión para vender el equipo desde la aparición de una grabación en la que criticaba a su exnovia, V. Stiviano, el haber puesto una foto de ella en las redes sociales posando junto a personas negras, y pidiéndole que no asistiera con ellas a los partidos de los Clippers.
Poco después de que estas declaraciones se hicieron públicas, la NBA suspendió de por vida al octogenario propietario y comenzó el proceso legal para quitarle la propiedad del club, que había comprado en 1981 por 12,5 millones de dólares.
La NBA puso en suspenso la venta a Ballmer, a la espera de una decisión del tribunal sobre la capacidad de Shelly Sterling para vender la franquicia.
Después de semanas de testimonio en un juicio en Los Ángeles, el juez Levanas dictaminó el 28 de julio que Shelly Sterling había actuado correctamente en la eliminación de Donald Sterling como principal responsable del fideicomiso de la familia.
La decisión se produjo después de que dos especialistas examinaran a Donald Sterling y consideraran que se encuentra mentalmente incapacitado para tomar decisiones financieras. Sterling afirmó que había sido engañado por su mujer a someterse a las pruebas como parte de un complot para vender el equipo a sus espaldas. También presentó una demanda por separado desafiando el derecho de Shelly Sterling para vender el equipo en base a la legislación mercantil.
Donald Sterling tiene otra demanda de derechos civiles contra la NBA pendiente en los tribunales federales de Estados Unidos, en la que argumenta que el haberlo expulsado de la liga es una violación de sus derechos.
FUENTE: AFP