FILADELFIA (AP). Los aficionados de los Filis resistieron con entereza la lluvia en espera de atestiguar la anhelada coronación de Filadelfia en la Serie Mundial hasta que hechos una sopa abandonaron el estadio una vez que el clima forzó la suspensión del quinto partido.
Gentekos había dejado su asiento en una zona privilegiada y trataba de mantenerse caliente mientras estaba de pie frente a un bar ubicado justo abajo de la pizarra del jardín izquierdo. Su marido estaba en una tienda comprando una bebida caliente de chocolate.
Ella se sentía incómoda por el frío en el estadio Citizens Bank Park, pero soportó hasta el final las inclemencias del tiempo durante el encuentro del lunes.
"Sólo quiero que termine (la serie)", dijo momentos antes de la suspensión.
El quinto encuentro de la Serie Mundial fue suspendido por lluvia en la sexta entrada cuando los Filis y los Rays de Tampa Bay estaban empatados a 2-2. Filadelfia, con una ventaja de tres partidos a uno, esperaba conquistar el lunes su primer gran título de la MLB desde 1980.
Gentekos fue uno de los 45.940 aficionados empapados que debieron esperar otro día _ o más.
Minutos después de la suspensión del partido, Nicole DeLuca habló por su teléfono celular para avisar que no acudiría a trabajar el martes.
Estudiante de preparatoria en la ciudad de Nueva York, DeLuca hizo el viaje para animar a los Filis de su ciudad natal, y ahora necesitaba conseguir a alguien para que la cubriera en su turno en el restaurante donde labora.
"No todos tienen una Serie Mundial cada año", dijo.
John Vanore, en cambio, se quejó de que los partidos comiencen en las primeras horas de la noche. "(Los partidos) llegarán hasta la madrugada, y van a perder muchos espectadores. Sabían que iba a llover. Debieron haber jugado mañana".
Sin importar el clima, Paul Daly estaba dispuesto a quedarse en su lugar hasta el final.
"Es una Serie Mundial. Es un partido decisivo", dijo. "Vamos a seguir aquí a menos que empiece a nevar".
"Y hay que levantarse mañana temprano para ir a la escuela", señaló al tiempo que miraba a su hijo Colin, de 8 años.
FUENTE: Agencia AP