MONTERREY, México (AP). El venezolano Edwin Valero y su retador mexicano Antonio DeMarco superaron la prueba de la báscula el viernes, al dar el peso pactado para su combate por el campeonato de peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) que se disputará el sábado en la ciudad norteña mexicana de Monterrey.
Valero se ha forjado una reputación de ser "el chico malo" del boxeo y tiene foja invicta de 26-0, todas por nocáut, para respaldarlo. DeMarco marcha con balance de 23-1-1 con 17 nocáuts.
Los primeros 18 combates de Valero no pasaron del primer asalto y sólo en una ocasión ha tenido que pelear más allá del noveno.
Valero se mantuvo concentrado en la ceremonia del pesaje, pues nunca sonrió y permaneció con el torso desnudo para exhibir enormes tatuajes en el pecho, con las imágenes del presidente de Venezuela Hugo Chávez y de la bandera de su país.
"Cuando conecto sólido, se acaba el combate", dijo Valero. "Tengo mucha energía y sé que el día de mañana voy a salir con la mano en alto porque tuve una preparación larga".
El campeón tiene la esperanza de conseguir alguna pelea lucrativa en Estados Unidos. Sin embargo, le han negado la visa debido a que tuvo un problema por conducir ebrio en Texas. Afirma que en realidad su visa fue rechazada porque es un firme seguidor del presidente Chávez, severo crítico de las políticas estadounidenses en América Latina.
Valero también sufrió un grave accidente en motocicleta en febrero del 2001, que le provocó una fractura de cráneo, y tuvo que ser operado para retirarle un coágulo de sangre.
Posteriormente no logró superar un examen previo a una pelea en Nueva York y finalmente recibió una suspensión indefinida que le prohibe de manera efectiva el pelear en Estados Unidos.
"Sería absurdo decir en qué round (terminará la pelea). Eso ni siquiera Muhammed Ali, cuando peleaba, lo decía. Yo te digo que voy a dar lo mejor de mí para primero que nada (salir) con la mano en alto sea por decisión o por nocaut. El espectáculo está seguro de mi parte", señaló el venezolano.
DeMarco es claramente visto como la víctima y espera que esta pelea le ayude a ser reconocido, pero por las razones correctas.
"Es la pelea de mi vida para darme a conocer y para probar que puedo ser campeón del mundo", indicó DeMarco, quien es oriundo de la ciudad de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos.
"Todo campeón del mundo es campeón por algo, porque tiene mucha calidad y muchas virtudes, y se ha esforzado mucho. Sin embargo, todos los campeones llegan a su nivel máximo", indicó DeMarco, sugiriendo que Valero ya había llegado al suyo.
FUENTE: Agencia AP