LEEDS (AP). Es posible que la selección que usted sigue haya quedado eliminada de la Copa del Mundo de fútbol, que su equipo de béisbol esté en una mala racha y que Wimbledon no le sepa igual ahora que Serena Williams y Rafael Nadal están eliminados.
El máximo escenario del ciclismo comienza el sábado a través de la pintoresca campiña del norte de Inglaterra, donde las autoridades pagaron por los derechos para ser sede del principio de la prueba, con la esperanza de atraer turistas, capturar la atención de la prensa y satisfacer el creciente interés de los británicos por el ciclismo.
Pero primero podría ser necesario sacudirse la creencia de que, luego de se reveló que Lance Armstrong consumió sustancias prohibidas para mejorar el desempeño, este deporte está plagado de tramposos. En general, autoridades del ciclismo y expertos concuerdan en que la era de dopaje generalizado ha terminado, pero pocos podrían afirmar que el pelotón actual esté totalmente libre de sustancias no autorizadas. Los examinadores realizarán cientos de pruebas de sangre y orina durante la competencia.
Las apuestas favorecen ya sea al campeón defensor Chris Froome, un británico de 29 años nacido en Kenia y líder del equipo Sky, o al dos veces campeón Alberto Contador -el español de 31 años del equipo Tinkoff-Saxo Bank- para adueñarse definitivamente de la camiseta amarilla una vez que la carrera concluya en los Campos Elíseos de París el 26 de julio.
Pocos de los 198 ciclistas en los 22 equipos tienen una posibilidad real de ganar, si se toman en cuenta sus actuaciones recientes, destreza y las prioridades de cada equipo. La mayoría son "gregarios" que tienen como objetivo ayudar al triunfo de su líder de escuadra. El italiano Vincenzo Nibali y los españoles Alejandro Valverde y Joaquín Rodríguez son de los pocos con oportunidades de triunfo.
Concediéndole ventaja de local, Contador admitió que Froome parte como favorito. El británico, quien reemplazó a su compatriota Bradley Wiggins como campeón del Tour, señaló: "No creo que sean muchos los campeones del Tour que tengan la oportunidad de regresar para defender su cetro enfrente de su público".
Cinco de las 21 etapas este año terminarán en la cima de una montaña, lo que en general proporciona dramatismo para los competidores y los espectadores. En total se cubrirán 3.664 kilómetros (2.227 millas) a lo largo de Inglaterra, Francia, España y Bélgica.
Por primera vez en 61 años, la competencia sólo tendrá una prueba contrarreloj, en la etapa 20, en la que Froome y Contador se encuentran entre los mejores en desempeño.
Entre las novedades de este año están el primer competidor de China, Cheng Ji, y 11 escaladas en la Cordillera de los Vosgos en el este de Francia, aunque los ascensos más exigentes estarán en los Alpes y los Pirineos.
La etapa del sábado, un recorrido de 190,5 kilómetros (118 millas) de Leeds a Harrogate, favorece a los especialistas en velocidad, por lo que se espera que el local Mark Cavendish —uno de los mejores de su generación en el embalaje— esté entre los candidatos a llevarse su 26ta victoria en una etapa del Tour en su carrera, y de paso hacerlo en Harrogate, la ciudad natal de su madre.
FUENTE: JAMEY KEATEN (Associated Press)