RIO DE JANEIRO (AP) — Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro no serán entorpecidos por el proceso de juicio política contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff, el escándalo de corrupción que ha salpicado a numerosos políticos y empresarios y la recesión más grave del país en décadas.
"Marchan de acuerdo a los planes, pese a todos los problemas y las difíciles condiciones económicas", dijo el irlandés Patrick Hickey, integrante de la comisión de inspectores.
Pero Hickey fue cauto con respecto a las expectativas, al advertir que estos juegos no serán similares a los que se montaron en Londres hace cuatro años o en Beijing en 2008.
Pese al optimismo, el gobierno brasileño se encuentra casi paralizado con barricadas que rodean los despachos en Brasil debido a la agitación política.
FUENTE: STEPHEN WADE (Associated Press)