Andoni Iraola y su AFC Bournemouth sorprendieron en el Emirates Stadium al imponerse 1-2 frente al Arsenal, que sumó su tercera derrota en los últimos cuatro encuentros y dejó abierta la pelea por la Premier League para el Manchester City.
El conjunto londinense, sin embargo, no atraviesa su mejor momento. La caída en la final de la Copa de la Liga, la eliminación en la FA Cup y una sufrida victoria ante el Sporting de Portugal (sostenida por las intervenciones de David Raya) ya habían encendido las alarmas. Iraola, uno de los técnicos más incómodos de la liga, supo explotar esas dudas.
El Bournemouth presionó alto, cerró los espacios y limitó al Arsenal, que volvió a mostrar dependencia de las jugadas a balón parado. Además, el equipo visitante fue efectivo en ataque: en su primera aproximación, un pase filtrado de Ryan Christie encontró a Truffert, cuyo centro desviado por William Saliba terminó en los pies de Eli Junior Kroupi, que definió sin oposición para el 0-1.
El empate llegó también desde el balón parado. Christie cometió una mano en el área y Viktor Gyökeres no falló desde el punto penal. Sin embargo, el Arsenal no logró imponer su dominio y apenas generó peligro, lo que aumentó la frustración en las gradas.
La sentencia al Arsenal
La sentencia llegó cuando una buena combinación ofensiva dejó solo a Alex Scott frente a Raya. El mediocampista no perdonó y selló el 1-2 definitivo, silenciando el estadio y provocando incluso la salida anticipada de algunos aficionados.
Ni siquiera el empuje final permitió al Arsenal rescatar un punto. La derrota no solo agrava su momento, sino que le da al equipo de Pep Guardiola una oportunidad real de acercarse y reactivar la lucha por el campeonato en la recta final.