Más allá de la derrota contra Uruguay en la final, Italia tiene muchos motivos para enorgullecerse de su camino en la Copa Mundial Sub-20. Uno de ellos es porque contó con una figura estelar: Cesare Casadei.
Hasta esta edición, apenas cinco futbolistas habían logrado llevarse ambos premios: Geovani (Brasil) en 1983, Javier Saviola (Argentina) en 2001, Lionel Messi (Argentina) en 2005, Sergio Agüero (Argentina) en 2007 y Henrique (Brasil) en 2011. De hecho, Casadei es el primer europeo en conseguirlo desde que comenzó a disputarse este certamen (Túnez 1977).
Gran actuación
El talentoso italiano (10 de enero de 2003) se destacó a lo largo de todo el torneo. El jovencito que creció y aprendió a jugar al fútbol en Emilia-Romaña, fichó por el Inter de Milán en 2018. Su paso por el gigante italiano estuvo repleto de grandes actuaciones. En su última temporada en el conjunto nerazzurro, en la que se consagró campeón U-19, marcó 17 goles. Además, se convirtió en el mejor jugador de los play-offs.
Oriundo de Rávena (Italia), Casadei arribó a Chelsea, de Inglaterra. Tras pasar por las inferiores de la entidad inglesa, fue sido cedido al Reading, equipo de la Championship que acaba de descender a League One. En el club de esta ciudad, cercana a la capital inglesa, Casadei dio sus primeros pasos en el fútbol profesional. Buscó roce y lo consiguió. Ahora, desde el 1° de julio, será tiempo de volver a los Blues de Mauricio Pochettino.
Sus grandes atributos para desenvolverse en la mitad de la cancha despertaron la atención de todos los aficionados en los estadios de Argentina. Su porte físico (1,85 metro) marca presencia. Posiblemente, Casadei tenga la oportunidad de pelear por un espacio en una zona del campo en la que Chelsea necesita refuerzos. Cesare llegó para quedarse en el fútbol grande.
FUENTE: FIFA