PESHAWAR, Pakistán (AP). Soldados respaldados por helicópteros artillados atacaron y bombardearon el sábado a extremistas islámicos en la volátil región noroccidental de Pakistán, donde mataron a 37 insurgentes en represalia por una cadena de atentados suicidas que han generado presión sobre el nuevo gobierno paquistaní, informó el ejército.
Un auto bomba colocado frente a una estación de policía el sábado provocó la muerte de seis elementos en Swat, un valle que solía ser popular entre los turistas, así como una bomba colocada en un camino en la misma región dejó herido a un civil y a otros cuatro.
El Talibán se adjudicó la responsabilidad de gran parte de la violencia y juró que continuará con sus atentados a menos que el ejército ponga fin a sus combates contra los extremistas en la región remota y montañosa ubicada a lo largo de la frontera con Afganistán.
"Hemos advertido al gobierno que atacaremos a la policía si el ejercito no detiene las operaciones contra nosotros, pero el gobierno nos ha ignorado", señaló Muslim Jan, un vocero de los extremistas a la Associated Press.
FUENTE: Agencia AP