WINDSOR, Inglaterra (AP). Las responsabilidades de ser padre y sustento de su familia sí representan presión en su vida. Competir en unos Juegos Olímpicos, eso pura diversión.
"No hay presión, presión es mantener una familia y darle de comer a los hijos. Esto es deporte. Aquí uno se siente bien", dijo de Césare a The Associated Press tras clasificarse a las semifinales.
De Césare llegó en quinto lugar de su eliminatoria, en el que compitió con el campeón mundial Pitor Siemionowski. Los primeros cinco de cada eliminatoria avanzan a la semifinal junto a un sexto que tenga el mejor tiempo de los que no avanzaron directamente.
La peculiar historia del atleta de 31 años, quien fue el abanderado de Ecuador, toma aún más importancia cuando está a las puertas de una medalla olímpica.
Hace cuatro años, el oriundo de Morón, en la provincia de Buenos Aires, dejó su país natal donde tuvo que dedicarse a manejar camiones para mantener a su esposa y dos hijas, dejando de lado el deporte del canotaje.
En 2011 se nacionalizó ecuatoriano y se dedicó a tiempo completo al deporte tras conseguir una beca del ministerio de Deportes de ese país, donde viven sus hermanos desde hace una década.
De Césare explicó que tuvo que cuidarse bastante en la carrera, la cual definió como "muy competitiva", pero mantiene las esperanzas de lograr un boleto a la final.
"Daré todo para ir a la final. Me siento muy motivado con el seguimiento que me están dando en Guayaquil y en todo Ecuador", agregó.
De Césare llegó a Londres como el único atleta ecuatoriano con oportunidades reales de conquistar una medalla.
"Vamos a hacer lo posible por llevar una medalla a Ecuador", remató.
FUENTE: Agencia AP