BARCELONA, España (AP) — Lituania sufrió el domingo para ganar 76-71 a Nueva Zelanda en los octavos de final de la Copa del Mundo de básquetbol, pero una portentosa actuación del pívot Jonas Valanciunas evitó la debacle ante el rival oceánico, que no pudo sumar su tercer triunfo consecutivo en el torneo.
Valanciunas, pívot de los Raptors de Toronto, se erigió en el mejor jugador del partido con 22 puntos, 13 rebotes y tres tapas, pero encontró respuesta en el base de Nueva Zelanda Corey Webster, destacado máximo anotador del choque con 26 tantos.
"Jonas jugó muy bien y así lo esperamos porque lo conocemos. Se ha fortalecido mucho y tiene más experiencia. Ahora respeta a sus oponentes y entiende el precio que tiene cada partido", analizó tras el choque el entrenador de Lituania, Jonas Kazlaukas.
Tras atender la tradicional ceremonia del "haka" del equipo neozelandés, Lituania tardó bien poco en tomarle la medida a su rival, cuyas carencias desnudó metódicamente en el primer cuarto, cerrado con parcial de 23-9 y gran efectividad en el tiro, con ocho de 15 lanzamientos convertidos, más dominio en la pintura de Valanciunas, con seis puntos y seis rebotes en el periodo.
"Lo intentamos todo con él, pero se cargó la responsabilidad de su equipo y les lideró hasta el triunfo. Es una derrota difícil. Pusimos todo lo que pudimos para remontar, pero son un gran equipo, de mucha clase", consideró el alero neozelandés Mika Vukona.
Dos triples de Isaac Fotu y el eléctrico Webster, quien también añadió un tiro en suspensión, animaron el inicio del segundo periodo para Nueva Zelanda, pero Lituania, bien dirigida desde el perímetro por Martynas Pocius, creaba buenas situaciones de tiro pese a la intensidad defensiva rival y se imponía bajo los aros, con margen reboteador favorable al descanso, 25-18.
Hábil en el manejo de balón y descarado en las penetraciones, Webster siguió liderando la ofensiva neozelandesa en la segunda mitad, que su equipo inició 10 puntos abajo. Pero el conjunto oceánico apretó los dientes en defensa y pronto recortó la desventaja a seis, 38-32.
El frenético ritmo a ambos lados de la cancha, la disciplina táctica y la garra mantuvieron a distancia a Nueva Zelanda, que se mostró más acertada en el tiro exterior y se acercó a cinco unidades con un acrobático triple convertido por el omnipresente Webster al inicio del cuarto periodo.
Por entonces el desconcierto reinaba en el conjunto lituano, incapaz de superar con claridad la primera línea de defensa rival, nublado de ideas en ataque estático y pesado de piernas en las transiciones. El balón se estancaba en el perímetro y los hombres interiores no convertían las canastas que previamente entraban sin más.
"Empezamos muy bien, pero nos pusimos nerviosos y nos desconcentramos. Ellos jugaron excelente con muy buena defensa y mucho contacto", consideró Kazlaukas.
Revitalizada, Nueva Zelanda se entregó a la fantasía de la dupla exterior formada por Webster y Vukona y, tras otro triple de Fotu, el primero convirtió desde la distancia para otorgar su primera ventaja al conjunto oceánico, 59-58, a falta de 7:12 minutos para la conclusión.
Finalmente Valanciunas frenó la sangría con dos tiros libres que supusieron los primeros puntos de su equipo en el cuarto, con seis minutos por delante. Y el jugador de los Raptors asumió la responsabilidad, dominando el juego interior en el tramo decisivo, en que anotó 8 de los 18 últimos tantos de su equipo. Un tiro en suspensión de Vukona niveló 65-65 con poco más de dos minutos por delante, pero Jonas Maciulis acompañó las acometidas de Valanciunas con un triple demoledor a falta de 1:05, que dejó el marcador favorable en siete puntos a los lituanos.
"Fue un partido duro y apretado. Así lo esperábamos aunque nos pusieran la etiqueta de favoritos", dijo Maciulis.
Nueva Zelanda, que a punto estuvo de ganar a su rival por primera vez en partido oficial, se quedó a un paso de la proeza, pero salió con la cabeza alta del torneo tras remontar una desventaja de 15 puntos y hacer sufrir a la medallista de bronce de 2010.
"Al final ellos hicieron más jugadas y ganaron merecidamente. Estoy orgulloso porque no nos sentimos inferiores a nadie", concluyó el estratega derrotado, Nenad Vucinic.
FUENTE: ALEX OLLER (Associated Press)