ESTAMBUL (AP). La batalla sudamericana en el mundial de básquetbol tuvo un vencedor: Argentina; y un protagonista: Luis Scola.
Scola resolvió el duelo sudamericano en Turquía, en el partido más atractivo de los octavos de final. Fue un encuentro jugado de poder a poder. Igualado prácticamente a todo: porcentajes, rebotes, triples y robos.
"Teníamos paciencia y no nos volvimos locos en ningún momento, ni cuando íbamos cuatro puntos arriba ni cuando íbamos cuatro abajo", explicó Fabricio Oberto, quien volvió al quinteto argentino tras superar una gastroenteritis. "Cualquier que que hubiera sido el resultado hubiera sido justo, porque Brasil lo hizo muy bien".
Después de 30 minutos de batalla, el equilibrio era total y el marcador reflejaba empate a 66.
El alero brasileño Leandro Barbosa abrió el último parcial con dos triples consecutivos. Seis puntos de ventaja, que fueron respondidos por otros dos triples, esta vez de Hernán Jasén, que sumó 15 puntos.
Cuando el encuentro parecía abocado al tiempo extra, Scola asumió la responsabilidad. Y en los últimos dos minutos se jugó todos los tiros de Argentina.
Y los anotó. Ocho puntos en total, que dieron una diferencia de cinco unidades, que Brasil ya no pudo recortar.
"Claro que me gustaría que la anotación estuviera más repartida, pero hoy tuvimos varios jugadores por encima de los 10 puntos", manifestó Scola en refencia a los 15 puntos de Jasén y los 20 de Carlos Delfino.
"Es que no pueden anotar (mis compañeros), porque estoy tirando yo todo", bromeó.
Scola es el máximo anotador del torneo, con un promedio superior a los 30 puntos por encuentro.
"Vamos a pelear una plaza en semifinales por segundo mundial consecutivo. Y eso es muy importante", explicó Scola aludiendo a las semifinales del pasado mundial de 2006, donde Argentina cayó frente a España.
Brasil se marcha del torneo tras haber ofrecido una excelente imagen, sobre todo si se compara con 2006 en Japón, donde sólo ganó un partido y cayó en primera ronda.
En Turquía, logró tres triunfos en la fase de grupos y cedió frente a Estados Unidos por apenas dos puntos de diferencia.
"Tenemos una mezcla de sensaciones: tristeza por la eliminación, pero alegría por cómo hemos llegado hasta aquí", recordó el técnico de Brasil, Rubén Magnano.
"Estábamos ilusionados, pero no hemos tenido suerte. Scola ha estado increíble", comentó un abatido Tiago Splitter, quien sumó 10 unidades.
El jugador más destacado de los brasileños fue el base Marcelo Huertas, que anotó 32 puntos.
"Fue un partido de mucha emoción, siempre hay un sabor especial en un Argentina-Brasil", dijo Huertas. "Desafortunadamente teníamos a Scola en frente".
El rival de Argentina en cuartos de final será Litunia, que sufrió más de lo esperado para doblegar a China. El alero lituano Linas Kleiza fue la gran figura del partido con 30 puntos y nueve rebotes.
China llegaba a la segunda ronda con una sola victoria, el peor balance de los 16 equipos clasificados, pero no se lo puso nada fácil a la invicta selección lituana, que debió pelear hasta el último minuto para certificar el triunfo.
China comenzó sorprendiendo a Lituania, sobre todo en el primer parcial, donde llegó a disponer de una renta de 11 puntos. Lituania inició la remontada apoyándose en los puntos de Kleiza y los rebotes ofensivos, permitiendo segundas opciones en ataque.
Lituania capturó 17 rebotes ofensivos por sólo cinco de China a lo largo del encuentro.
El equipo europeo consiguió dar la vuelta al marcador al final de segundo parcial. En el tercer cuarto, una racha de 11-0 dio a Lituania una cómoda ventaja de 14 puntos para afrontar el último período. Sin embargo, China no se dio por vencida y redujo la diferencia hasta cinco puntos.
La puntería de Kleiza en los instantes decisivos devolvió rápidamente a Lituania la diferencia de 10 puntos, que se mantuvo casi inalterable hasta el final.
El miércoles arrancan los cuartos de final con dos duelos apasionantes entre cuatro de las mejores selecciones europeas: España-Serbia y Turquía-Eslovenia.
FUENTE: Agencia AP