NUEVA YORK (AP). Cuando LeBron James garantizó una medalla de oro hace dos años, Mike Krzyzewski sabía que sus jugadores iban a cumplir con la palabra.
Pero la selección que saldrá a disputar el Mundial de básquetbol en Turquía a partir del próximo fin de semana no tiene ninguno de esos componentes.
Los estadounidenses tienen talento, pero son endebles. Y su técnico lo sabe.
Krzyzewski está contento con el equipo que tiene, pero admite que sufre de limitaciones, la primera de ellas la falta de hombres altos.
"Nos gusta el equipo que estamos armando, pero no es una potencia. Más bien es un equipo en progreso", dijo Krzyzewski a la AP en una entrevista la semana pasada en Nueva York. "Confiamos que alcanzaremos nuestra mejor versión en la fase que se disputan las medallas".
Kobe Bryant, Dwyane Wade, Carmelo Anthony y cada uno de los integrantes del conjunto que se floreó en Beijing, sin un partido complicado hasta la final con España, no van a Turquía. Si hubiesen seguido, pues lógicamente que Estados Unidos sería el abrumador favorito para atrapar su primer campeonato del mundo desde 1994.
Cuando empezaron a bajarse del barco, Krzyzewski terminó con un plantel que si apenas es más viejo que el conjunto que dirige en la Universidad de Duke. Dice que no presionó a nadie para ir al Mundial y que inclusive le recomendó a Bryant que lo mejor era que se tomase el descanso para sanar las lesiones que padeció durante la segunda mitad de la temporada de la NBA.
"Hubiésemos querido llevar a algunos de los escoltas, como Chris Paul y Deron Williams. Pero la verdad es algo sorpresivo que ninguno esté", afirmó Krzyzewski. "Pero desde que estoy en esto desde 2005, he aprendido que nada debe sorprender. Siempre todo cambia".
Tyson Chandler, un jugador de perfil defensivo, es el único centro puro dentro del equipo, con Lamar Odom esencialmente como el suplente.
Lo que les sobra es canasteros atléticos y polifuncionales como Kevin Durant, Andre Iguodala y Rudy Gay, pero nadie dominante dentro de la pintura.
"Estamos muy preocupados", dijo Krzyzewski. "No tenemos muchos margen de error en el caso que no estemos finos con la puntería desde lejos. No existe un tipo de juego dominante bajo los tableros".
Los rivales sí lo tienen. Aunque Pau Gasol no va, España puede recurrir a su hermano menor Marc (Memphis). El ala Luis Scola (Houston) está con Argentina. Brasil, que se topará con Estados Unidos en la fase grupos, cuenta con Anderson Varejao y Tiago Splitter.
El equipo olímpico también contaba con un solitario centro y ese era ni más ni menos que Dwight Howard, el mejor jugador defensivo de la NBA. Pero tenían a Chris Bosh, un ala-pivot que también sabe desempeñarse como pívot. Y además, tanto James como Anthony eran altos para sus posiciones, y Jason Kidd siempre ha sido uno de los escoltas de la liga con excelentes números de rebotes.
Howard declinó ir al Mundial y luego Kendrick Perkins (Boston) se lesionó en la final de la NBA. A esto hay que sumarle las bajas de Amare Stoudemire y David Lee, además de los gemelos Brook y Robin Lopez. Así entonces, Krzyzewski entiende que no habrán garantías que su equipo recuperará la pelota cuando la misma rebote en el aro.
Los jugadores son conscientes que no tienen la misma aureola de sus predecesores. Esta vez, "en cualquier caso, somos el equipo modesto", dijo el armador Derrick Rose.
Estados Unidos derrotó el domingo 86-85 a España en un partido de fogueo en la antesala del torneo.
FUENTE: Agencia AP