ver más
RPC TV Panamá
Fútbol Fútbol -  4 de febrero de 2011 - 12:00

Del Madrid de Di Stéfano al Barsa de Messi; una historia paralela

MADRID (AP). Como si fuera una ironí­a del destino, Real Madrid y Barcelona parecen haberse intercambiado los papeles 50 años después. El mismo tiempo que separa la vida de dos estrellas cuya carrera deportiva se asemeja como dos gotas de agua: Alfredo Di Stéfano y Lionel Messi.

Los dos emigraron muy jóvenes desde su Argentina natal y se convitieron en estrellas del fútbol mundial en España. Di Stéfano batió todos los récords posibles en el Madrid. Messi lo está haciendo ahora defendiendo el escudo de su eterno rival, el Barcelona.

El Madrid de Di Stéfano sumó 15 victorias consecutivas en liga durante la temporada 1960-1961. Exactamente 50 años después de aquel registro que parecí­a insuperable, el Barsa de Messi consiguió igualar esa marca la pasada jornada.

Si este próximo sábado el equipo de Pep Guardiola se impone al Atlético de Madrid, establecerá un récord inmaculado de 16 triunfos en el campeonato nacional español.

"Compartir las 15 victorias consecutivas con el Real Madrid de Di Stéfano es algo que nos enorgullece mucho", dijo Guardiola. "Si hací­a 50 años que no se lograba es una prueba que indica la dificultad que entraña".

Di Stéfano, 84 años, es el orgullo del Real Madrid. El futbolista que condujo al equipo español a la gloria europea y lo convirtió en el mejor club del siglo XX, según la Federación Internacional de Historia y Estadí­stica del Fútbol.

La "saeta rubia", como se conocí­a a Di Stéfano, llegó a la capital española en 1953 tras pasar por River Plate y Millonarios de Colombia. Jugó 11 temporadas en el Madrid. Anotó 307 goles, ganó ocho Ligas, cinco Copas de Europa, una Copa de España y una Copa Intercontinental.

"Aquel Madrid maravillaba. Era un poco el estilo del Barsa actual. Ganaban cuando y donde les daba la gana. Era un equipo muy ofensivo, una suma de talento que bailaba al ritmo de Di Stéfano", dijo en una entrevista con The Associated Press Marcos López, un conocido analista de fútbol en España y autor del blog Futbolitis.

"El Madrid posibilitó que el fútbol español, a pesar de no triunfar a nivel de selección, siempre fuese reconocido y nuestra liga se considerase atractiva", añadió.

El defensa uruguayo José Emilio Santamarí­a, 81 años, formó parte de aquel Real Madrid que abanderó Di Stéfano.

"Alfredo andaba por todo el campo, sin una posición fija y siempre buscaba la forma de recibir el balón", relató Santamarí­a a la AP. "La prueba está en la cantidad de goles que hizo, porque siempre estaba buscando un espacio libre donde poder recibir la pelota".

"Tení­a resistencia, fuerza, entusiasmo, amor, fe. Me gustaba estar en todas partes: ser todo", explicó Di Stéfano hace dos años en una entrevista al deportivo argentino Olé. "En el Madrid, a la gente no le interesa si ganás sin haber jugado bien".

Medio siglo después, el Barsa de Guardiola ha hecho suya esta filosofí­a. Y el futbolista que quiere "ser todo" es otro argentino: Messi.

"Lo que uní­a al Barsa y al Madrid de estas épocas era la excelencia y el ser avanzados a su tiempo. Eran equipos que estaban varios años o varias décadas por delante de la exigencia competitiva del momento", explicó López. "Es una barbaridad que un récord del 50-60 se repita en el 2010-2011, porque el fúbol ha cambiado muchí­simo".

Messi, 23 años, llegó a Barcelona cuando apenas era un niño de 11. Se formó en las categorí­as inferiores del Barcelona. Desde su debut en el primer equipo en 2004, la "Pulga" suma 164 goles con la camiseta del Barcelona y ha ganado cuatro Ligas, dos Copas de Europa, una Copa del Rey y un Mundial de Clubes.

"Messi es un jugador excepcional. No solo corre con la pelota, sino que sabe tocarla y desmarcarse para recibirla otra vez", comentó Santamarí­a. "Pero es difí­cil comparar a Di Stéfano y Messi. Eran tiempos y sistemas diferentes".

"Nosotros tení­amos un equipo muy compacto, un gran trabajo de conjunto con jugadores estupendos. El Barcelona actual se mueve en todo momento para recibir el balón y no perderlo. Corre el balón y no tanto el jugador", agregó.

Con estos mimbres, ni Santamarí­a ni nadie se atreve a pronosticar donde está lí­mite de este Barcelona y de Messi. O si el Barsa de Messi será recordado como un equipo más grande que el Madrid de Di Stéfano.

"El lí­mite es el infinito", afirmó López.

FUENTE: Agencia AP

En esta nota:

Las Más Leídas

Recomendadas
Últimas noticias