PRETORIA, Sudáfrica (AP). Dueña de una combinación letal de contundencia y gol, Argentina cuenta además con un técnico como Diego Maradona al que le salen todas, aún aquellas que están en las antípodas de las estrategias del balompié.
"Ahora es pasar o morir", dijo Maradona tras la victoria del martes 2-0 ante Grecia, en la que su equipo salió sin siete de sus titulares por diversos factores, aunque la mayoría de ellos para que guarden sus fuerzas para la nueva batalla ante México.
Lionel Messi, uno de los cuatro titulares que salió de entrada, fue sorprendido por un férreo marcaje personal, pero igualmente se las ingenió para lucirse con jugadas de su sello, a tal punto que la FIFA lo distinguió como el mejor jugador de la cancha.
Messi, quien antes había abollado el palo de un zurdazo, gestó el segundo de Argentina.
Tras una lucida jugada personal, el diamante del Barcelona lanzó un disparo que el arquero no pudo retener y la pelota quedó servida para el segundo de Argentina y el primero de Martín Palermo en un Mundial.
Maradona dispuso que Messi jugase, la cual es un punto a su favor. Tal vez se le pueda atribuir algún mérito en el primer gol, que fue obra del defensor Martín Demichelis en una jugada con pelota parada.
Cuatro de los siete goles argentinos fueron gestados por la vía de la pelota parada, como ocurrió en el triunfo 1-0 ante Nigeria gracias a un cabezazo del también defensor Gabriel Heinze.
Claro indicio de que Maradona trabaja bastante en la semana.
¿Pero qué tipo de estrategia elaboró Maradona con Palermo?
Parece que nada. Mucho de intuición y bastante de suerte.
Antes de mandar a la cancha a Palermo a los 80 minutos por Diego Milito, el ex mago del balompié le dijo: "andá y definímelo", según relató el entrenador en la conferencia de prensa después del encuentro.
Contó que sus asistentes preferían que entrara Gonzalo Higuaín por Milito. Y ahí Maradona no pudo con su genio rebelde y terminó con el debate:
"Ah sí, ustedes dos Higuaín, traeme a Martín. Me salió bien, le gané a los dos".
Y el histórico goleador de Boca Juniors, de 36 años, definió cruzado y de derecha, su pierna menos hábil.
Ganó el capricho de Maradona sobre la lógica, ya que Higuaín, quien milita en el Real Madrid, venía de anotar tres goles en un partido y está en un nivel muy superior al de Palermo.
Pero ganó la intuición de Maradona, quien además sabe que su equipo no es perfecto.
"Cometemos desatenciones", advirtió Maradona en alusión a una jugada en la que Demichelis resbaló y casi culmina en gol griego. Una grosero error del propio Demichelis derivó en el gol surcoreano.
Con ojo clínico, Maradona repasó la jugada ante Grecia. "Se va Nicolás Otamendi y el delantero queda mano a mano con Nicolás Burdisso y Demichelis. Uno contra dos, cuando pudo ser tres contra uno. Lo sabíamos, y sin embargo nos crearon esa situación".
Por ahora la receta de Argentina es sencilla: Mucho trabajo, bastante de intuición y algo de suerte, como lo reconoció Palermo.
"El de arriba (Dios) siempre me toca y tengo la ayuda del angelito que está ahí arriba", dijo el Titán. "Siempre voy a estar agradecido por lo que me da la vida".
FUENTE: Agencia AP