HARRISON, Nueva Jersey EE.UU. (AP). Joel Lindpere, Mike Petke y Dane Richards anotaron goles en la primera mitad para que Nueva York venciera 3-1 al Santos de Brasil en un juego amistoso el sábado que sirvió de marco para la inauguración de la Arena Red Bull con un valor de 200 millones de dólares.
Finalmente el área metropolitana de Nueva York tuvo su propio estadio de fútbol el sábado y de paso los Red Bulls consiguieron una victoria, mientras que la MLS aseguró cinco años de paz laboral al firmar un nuevo contrato colectivo de trabajo antes de este encuentro.
El cielo estaba limpio y azul. La primera tarde de la primavera boreal se sintió como el principio del verano. La nueva arena registró una asistencia de 25 mil aficionados, su primer lleno, para observar a Santos, el antiguo equipo de Pelé.
Franz Beckenbauer, un campeón mundial como jugador y como director técnico y quien jugó junto a Pelé en el Cosmos de Nueva York, estuvo al alcance para ensalzar el momento.
"Hace 30 o 40 años, casi nadie practicaba este deporte en Estados Unidos, y toma tiempo", dijo Beckenbauer. "También, es un asunto de tradición. Lleva tiempo acostumbrarse, competir con los mejores equipos en el mundo, lo cual están haciendo ustedes ahora".
Cuando el Kaiser estuvo en el Cosmos de 1977 a 1980, el equipo jugaba en el Estadio Gigantes de fútbol estadounidense en la cercana población de East Rutherford con un aforo cercano a los 80 mil. Red Bulls promedió 12 mil 491 aficionados por juego el año pasado.
Beckenbauer y Pelé tenían que jugar en superficie artificial. En cambio ahora este inmueble parece transplantado de un equipo adinerado de Europa central, con un techo de vidrio translúcido sobre la tribuna para resguardar a los aficionados de la lluvia.
Los Red Bulls esperan agregar algunas estrellas este año; se mencionan frecuentemente como posibilidades Thierry Henry del Barcelona, y Raúl del Real Madrid.
Ya que no habrá huelga en la liga del fútbol profesional en Estados Unidos, el primer partido oficial de este nuevo estadio será el próximo sábado cuando Nueva York reciba la visita de Chicago.
Ahora que los Red Bulls tienen un estadio de primer nivel, necesitan armar un equipo de igual calidad.
FUENTE: Agencia AP