El segundo pinchazo consecutivo del Bayern Múnich, un empate a su visita al Hamburgo (2-2), abrió la pelea por la Bundesliga, con el Borussia Dortmund al acecho y a un paso de colocarse a seis puntos de distancia si gana al Heidenheim este domingo.
Por tanto, no estaba permitido el fallo. Y, enfrente, estaba el Hamburgo, muy necesitado de una victoria urgente. Su racha de cinco encuentros consecutivos sin ganar (dos derrotas y tres empates) era preocupante: los puestos de descenso ya llamaban a sus puertas y las alarmas estaban muy encendidas.
Bayern Múnich y Hamburgo empataron en la fecha 20
Kompany apostó por un once que encajaba más con el día a día que con el que lució en la Liga de Campeones esta semana. Tal vez chirriaban las ausencias de Jonathan Tah y de Luis Díaz, ambos en el banquillo. Pero no desentonaba la presencia junto a los suplentes de Nico Jackson, Tom Bischof, Ito y Jamal Musiala (recién salido de una lesión), también titulares contra el PSV Eindhoven.
Precisamente, Luis Díaz sería decisivo, porque Kompany rectificó en el descanso y sacó al colombiano al terreno de juego. Tardó 45 segundos en hacer el segundo gol del Bayern; además, lo celebró tras el primer balón que tocó en todo el partido. El atacante del cuadro bávaro necesitó muy poco para reivindicarse ante la suplencia.
Pero antes pasaron muchas otras cosas, porque el acto inicial fue eléctrico en ambas áreas. Tanto el Bayern como el Hamburgo firmaron un duelo sin contención alguna, todos al ataque, a por la victoria, en un ida y vuelta muy emocionante que terminó en tablas después de los 45 minutos.