El AC Milan, con Diego Moreira como gran protagonista, autor de un gol y asistente en los otros dos, se impuso al Inter de Milán (3-1) en el derbi milanés, tras un duelo de alta intensidad en el que la pizarra de Rúben Amorim se impuso a la de Cristian Chivu para poner fin al invicto interista.
Tres minutos tardó el Milan en golpear tras construir la jugada y pillar desprevenido a su rival. El belga Diego Moreira, escorado en su banda derecha, se desquitó de Carlos Augusto con una cinta para poner un balón medido al punto de penalti que remató de forma perfecta Christian Pulisic con un testarazo. El estadounidense no pudo celebrar mejor su reciente renovación hasta 2031.
El Milan no frenó. Salió a morder, muy intenso, estructurado y confiado. Seis minutos después, cuando solo se habían cumplido diez, de nuevo Moreira, desde el córner, sacó la regla y cartabón para asistir a Adrien Rabot, que después de un tiro mordido que tocó el palo, puso el 2-0. Una jugada muy estudiada que tuvo su premio.
El gol significó la definición perfecta del planteamiento de Rúben Amorim. Pero delante tenía al Inter campeón, al rival a batir para el 'Scudetto', un equipo ya acostumbrado en este arranque liguero a comenzar por debajo en el marcador.
En el minuto 21, para dar continuidad a un comienzo loco de partido, sin parón alguno, el Inter recortó distancias por medio de Alessandro Bastoni tras un córner. El conjunto 'neroazzurri' fue letal con los saques de esquina, y a punto estuvieron de empatar en varias ocasiones. Pero 'Magic' Mike Maignan también tuvo su día bajo palos.
Diego Moreira brilló con el AC Milan
Y... de nuevo Moreira. Estelar el centrocampista en la jornada de este sábado. Cuando el Inter rozaba el empate antes del descanso, el belga cogió el balón para tirar una falta en la frontal, respiró profundamente y metió un misil directo a la escuadra, imposible para 'Pepo' Martínez. El gol levantó hasta los aplausos de aficionados interistas.
En el minuto 73, el árbitro señaló penalti a favor del Inter, que anuló tras revisarlo en el VAR después de que el balón golpeara el pecho del español Mario Gila. Lo intentó el equipo de Chivu, acechó y buscó la manera de cambiar el rumbo del partido, pero volvió a imponerse el planteamiento del Milan, decidido a no dejar escapar la victoria y firme en su resistencia.
FUENTE: EFE