Un cabezazo de Robert Lewandowski, que saltó más que nadie en un balón en el aire para el 1-1, y un golazo desde fuera del área de Piotr Zielinski, acudieron al rescate de Polonia en el segundo tiempo para sostenerla viva en la última ocasión para alcanzar el Mundial 2026, cuya final será fuera contra Suecia.
El 0-1 fue en un contragolpe. Le bastó con un envío en largo, desde su campo, con un buen golpeo, a la carrera al desmarque entre los defensas de Hoxha. Al delantero le benefició la pifia en el control de Bednarek, que lo dejó solo frente a Grabara. Lo sorteó y remató sin oposición, algo escorado, pero con la precisión suficiente. Era sencillo.
Un impulso para Albania, un golpe para Polonia, que se fue al intermedio sin un solo tiro entre los tres palos, encomendado a alguna acción de Robert Lewandowski, como un centro chut que apuntó al 1-1 pero se quedó en nada o como una maniobra en el área en la que reclamó un penalti que no lo pareció, entre la frustración del conjunto polaco.
Suecia espera a Polonia en la final del repechaje UEFA
La segunda parte intensificó la ofensiva. Más insistente, con más ideas, pero también con más riesgos, aliviada porque Laçi falló una ocasión inmejorable para haberlo sentenciado todo, Polonia resurgió con el 1-1 de Lewandowski, oportuno y poderoso con su cabeza, y ganó con un fenomenal disparo desde lejos de Zielinski. Suecia y el Mundial aguardan.
FUENTE: EFE