RECIFE (AP). Los turistas que utilicen autobuses públicos durante esta Copa del Mundo en Recife se pueden ver inmersos de pronto en una fiesta de verde y amarillo.
Con un sombrero de copa que también tiene impresa la bandera brasileña, Batista conduce el autobús por la ciudad. Rebota sobre su asiento al compás de la música, y da la bienvenida a los pasajeros, con una sonrisa de oreja a oreja.
Pasan pocos minutos antes de que el pasajero que recién abordó comience a cantar y a bailar con los demás en el autobús.
Aunque la Copa del Mundo inspiró a Batista para decorar su vehículo como una muestra de apoyo a Brasil, este conductor de 44 años siempre se ha inclinado por los ornamentos festivos.
"Es una forma de identificarme con los pasajeros y de decirles que me gusta lo que hago", dijo Batista, quien lleva dos décadas como operador del vehículo y 12 decorándolo con motivos navideños, de Año Nuevo o del carnaval.
FUENTE: The Associated Press (Associated Press)