LAHORE, Pakistán (AP). Un árbitro británico acusó a la policía de haberlo abandonado junto con otros dirigentes deportivos en una mortífera emboscada a la selección de cricket de Sri Lanka en Pakistán. Por su parte las autoridades dijeron que la búsqueda de los atacantes no progresaba mucho.
El ataque en la ciudad de Lahore tuvo lugar en momentos de creciente inestabilidad política en este país con armas nucleares y agrava los temores de que el gobierno esté perdiendo la batalla contra los extremistas islámicos.
También se duda de que la policía paquistaní sea capaz de capturar y juzgar a los atacantes debido a las versiones contradictorias que se dieron el miércoles sobre la investigación. Un oficial de policía dijo que varios sospechosos fueron detenidos, aunque entre ellos no había ninguno de los pistoleros. Horas después, otro oficial desmintió que hubiese habido arresto alguno.
El árbitro Broad viajaba en una camioneta en el mismo convoy que el autobús del equipo cingalés, que se detuvo un minuto y medio cuando se oyeron los proyectiles antes de salir disparado hacia el estadio.
El chofer de Broad murió y otro pasajero, el cuarto oficial Ahsan Raza, fue alcanzado por una bala y quedó gravemente herido.
"No había rastros de ningún policía", dijo Broad el miércoles al llegar a Gran Bretaña. "Claramente habían huido y nos dejaron como blancos propicios". Otros testigos dijeron que la policía y los atacantes se tirotearon durante unos 15 minutos.
El convoy que llevaba a los jugadores y dirigentes de Sri Lanka estaba rodeado de vehículos policiales delante, detrás y al costado, y transitó la misma ruta todos los cinco días de la serie contra la selección nacional paquistaní, según funcionarios.
FUENTE: Agencia AP