VANCOUVER (AP). Cuando era un adolescente, Roberto Carcelén soñaba con competir y ganar trofeos como surfista. La realidad es muy diferente y será en las gélidas colinas de Whistler y no en las soleadas playas de Hawai donde el peruano buscará poner en alto el nombre de su país.
"La verdad no tenía idea...nunca lo pensé (competir en una olimpiada de Invierno). Yo crecí corriendo y haciendo surf ... lo que más quería era estar en un campeonato de surf", dijo Carcelén en una entrevista con The Associated Press.
"Pero conforme se acerca la hora el sentimiento de estar aquí crece cada día y me doy cuenta de lo importante que es esto para mis peruanos. Eso me da mucho energía y me entusiasma para competir fuerte", agregó.
Nacido en Lima, Carcelén pasó toda su vida haciendo otros deportes, principalmente el surf, muy alejado de la nieve.
Sin embargo, hace ocho años, a través de una computadora conoció a la distancia a su ahora esposa Kate, con quien se casó y decidió mudarse a Seattle, donde ella trabaja para Microsoft.
Ahí nació un amor de otra clase: por los esquís y la nieve.
Como el único esquiador peruano, Carcelén pudo aplicar por el pase directo a los Juegos por ser miembro de un país en desarrollo, pero quiso clasificarse por sus propios medios.
"No tendría sabor hacerlo de otra forma", dijo.
Aunque en toda competencia el deseo es ganar, el peruano de 39 años es realista y sabe que imponerse a atletas de tiempo completo es algo cercano a lo imposible y aspira a poder ser el mejor hispano. En su prueba competirá con los españoles Javier Gutiérrez, Diego Ruiz y Vicenc Vilarrubl, además del argentino Carlos Llanes y el brasileño Leandro Ribela.
"Yo quiero ganarles a ellos. Pensar en vencer a las potencias no sería algo realista. La mayoría de los olímpicos entrenan esto desde que eran niños. Tienen apoyo y se dedican tiempo completo a esto. Yo sólo puedo entrenar con mis amigos y con lo que mis recursos me dejan, alrededor de unas tres horas al día", agregó Carcelén, quien tiene un trabajo de medio tiempo en Seattle.
Carcelén, al igual que muchos deportistas aficionados, se dice molesto por la falta de apoyo que recibió del gobierno de su país.
"Yo compito gracias a mis ahorros, pero del Perú no he recibido nada de apoyo, es bien triste pero así es, yo sabía lo que iba a pasar y como trabajan esas cosas", dijo Carcelén. "Si no es nada relacionado al fútbol, no hay nada de apoyo".
El único aporte, dice, provino de la Fundación Peruana de Esquí.
A pesar de no tener apoyos económico, Carcelén está orgulloso de representar a los peruanos en una competencia en la que predominan los europeos, estadounidenses y canadienses.
"Para mí es un honor representar a los peruanos, vengo a dar lo mejor de mí en nombre de Latinoamérica...somos muy pocos latinos aquí...pocos países de naciones pequeñas...pero nuestro corazón es grande", concluyó.
FUENTE: Agencia AP