NUEVA ORLEANS (AP). Drew Brees y los Saints de Nueva Orleáns prolongaron el jueves al menos por otra semana los festejos por haber ganado el Super Bowl en febrero, al imponerse 14-9 a los Vikings de Minnesota.
Brees completó 27 de 36 pases, para 237 yardas y un touchdown, y los Saints sobrevivieron a un duro partido inaugural de esta campaña.
No fue la forma más espectacular de comenzar la defensa del título, especialmente considerando que el duelo confrontó a los mismos rivales que disputaron la última final de la Conferencia Nacional, en enero. En aquel partido, los Saints se impusieron en un tiempo extra para avanzar a su primer Super Bowl.
"No estamos acostumbrados a victorias de 14-9, pero estamos acostumbrados a ganar", dijo Brees, el actual Jugador Más Valioso del Super Bowl.
Fue la victoria con menor cantidad de puntos en la era de Sean Payton, quien comenzó a dirigir a los Saints en el 2006. Sin embargo, el resultado fue también un triunfo y los Saints seguramente están agradecidos, tomando en cuenta que su defensiva limitó a Favre a 171 yardas y una anotación.
"Sé que la gente va a empezar a decir que no fue tan espectacular como esperaban", dijo Favre.
Aunque su ofensiva fue menos potente que lo usual, Payton dijo que estaba "orgulloso de la manera como se hicieron presentes e hicieron suficientes jugadas para comenzar la temporada con foja de 1-0".
A diferencia de lo ocurrido en el partido por el título de la Nacional, los Vikings no cometieron balones sueltos. La única vez que regalaron el ovoide fue cuando Jonathan Vilma le interceptó un pase a Favre, quien fue golpeado en la jugada por Roman Harper.
Además, los Saints se vieron en ventaja en más rubros estadísticos que en el partido de enero. Superaron a Minnesota por 308 yardas contra 253 y controlaron el balón durante 33:43 minutos, en comparación con 26:17 de Minnesota.
"Sabíamos que en muchas áreas teníamos que jugar mejor que el año pasado (contra los Vikings) y creo que lo hicimos", dijo Brees. "Mostramos que podemos ganar de distintas maneras".
Aunque el partido fue competido y marcó el inicio de la 10ma temporada para Favre y su regreso a la acción tras una cirugía en un tobillo, apenas cumplió con las expectativas.
A pesar de haber sido capturado sólo en una ocasión y de recibir menos golpes que en el partido por el título de la conferencia, Favre se mostró fuera de ritmo e impreciso. Tal vez tenga que ver con que Minnesota jugó sin su receptor estrella Sydney Rice.
"Hubo tres o cuatro pases que simplemente fallé", dijo Favre. "No tengo excusa. Simplemente fallé".
Nueva Orleáns pudo haber ganado el duelo con mayor holgura de no haber sido por dos goles de campo que erró Garrett Hartley.
Difícilmente eso le quitará la condición de héroe local a Hartley, quien convirtió el gol de campo que significó el triunfo el año pasado.
Sin embargo, Nueva Orleáns pudo arrodillarse para que se agotara buena parte de los últimos dos minutos, después de que Pierre Thomas coronó una actuación de 71 yardas y un touchdown con un acarreo de 10 yardas, en primera oportunidad. Había pasado ya la pausa de los 2 minutos.
FUENTE: Agencia AP