ver más
RPC TV Panamá
Deportes 1 de abril de 2012 - 11:00

Revalúan seguridad olí­mpica tras ataque en Francia

LONDRES (AP). Gran Bretaña planifica respuestas a una cantidad de pesadillas relacionadas con la seguridad de los Juegos Olí­mpicos, incluidos un ataque coordinado como el que se perpetró contra la red de tránsito de Londres, una bomba radiactiva o un ciberataque.

Luego del ataque en Francia contra blancos judí­os, los expertos en seguridad comienzan a enfocarse también en las acciones de terroristas solitarios, que actúan por cuenta propia, sin el apoyo de nadie, y que son más difí­ciles de detectar.

Y admiten que no se puede garantizar que el personal de seguridad sea capaz de prevenir uno de esos ataques.

"No se puede excluir algo similar", expresó Denis Oswald, funcionario del Comité Olí­mpico Internacional que dirige la comisión coordinadora de la justa.

"Todas las sedes olí­mpicas tendrán protección especial, pero, desde ya, cuando estás en la calle, la gente que espera un autobús para ir a un estadio puede ser un blanco".

Mohamed Merah _un extremista musulmán de 23 años que dice haber recibido entrenamiento en Afganistán_ se atribuyó la responsabilidad de la reciente matanza de paracaidistas, niños judí­os y un rabino en la ciudad francesa de Tolosa. La policí­a lo mató a tiros tras cercarlo en una vivienda, luego de un asedio de 32 horas.

Los polí­ticos franceses dicen que actuó por su cuenta, pero las autoridades están buscando posibles cómplices y las sospechas de que tuvo ayuda aumentaron cuando la cadena noticiosa Al Yazira recibió un video de los ataques que no habí­a enviado él.

Las autoridades francesas dicen que Merah se moví­a en un cí­rculo de extremistas musulmanes en Francia y que habí­a estado dos veces en Afganistán. Le confesó a la policí­a que habí­a recibido capacitación en el bastión rebelde de Wasiristan, Pakistán. Tení­a abundantes antecedentes policiales y un hermano que se sospecha colaboraba con una red que enviaba combatientes a Irak.

Las autoridades francesas dijeron que no habí­a suficiente evidencia como para poner a Merah bajo vigilancia. Los británicos enfrentan una situación parecida de cara a los juegos.

"La realidad es que hay mucha gente como él y que la mayorí­a de ellos nunca harán nada", expresó un funcionario del gobierno que pidió no ser identificado por el tipo de trabajo que realiza. "No puedes estar siguiendo a todos por todos lados".

De todos modos, Gran Bretaña es una de las naciones con mayor vigilancia del mundo.

Desde los atentados suicidas contra la red de transporte que mataron a 52 personas en horas pico el 7 de julio del 2005, se ha reforzado significativamente la red de inteligencia. El aparato de seguridad está en condiciones de escuchar las conversaciones telefónicas de la gente y observar sus comunicaciones por internet.

Se han enviado agentes con unidades militares que sirven en sitios como Afganistán para ver que información recaban relacionada con posibles ataques en Gran Bretaña.

Hay además equipos especiales que analizan transacciones financieras sospechosas, aspecto este que cobró fuerza tras unos atentados del año pasado en Noruega.

El extremistas de derecha Anders Behring Breivik hizo explotar una bomba con fertilizantes de 950 kilos (2.100 libras) que mató a ocho personas en el corazón de Oslo y luego inició una balacera en la que murieron otras 69.

Su nombre figuró en una lista de gente que habí­a transferido dinero a una empresa quí­mica polaca sospechosa de colaborar con terroristas, pero las autoridades noruegas no investigaron más a fondo porque su orden era relativamente pequeña.

"La semblanza de esta gente que actúa sola es diferente de la vimos en los cuatro atacantes suicidas del 2005", manifestó Noman Benotman, un ex yijadista vinculado en algún momento con al-Qaida y que mantiene contactos con la comunidad yijadista. "Muchos han recibido algún entrenamiento, tienen convicciones firmes y logran pasar inadvertidos".

"Para los terroristas las olimpí­adas representan una oportunidad de oro porque saben que todo el mundo estará mirando", indicó Benotman, quien ahora hace de analista de la Fundación Quilliam de Londres. "No importa si matan a siete o a 70".

Si bien no hay información de amenaza alguna a los juegos, las autoridades llevan años tomando medidas.

Se agregarán más cámaras de vigilancia a las 4,3 millones que ya están operando y algunas serán usadas junto con un avanzado sistema de reconocimiento facial y con bancos de datos que pueden vincular placas de vehí­culos con nombres.

___

En este despacho colaboró el reportero de AP Steve Wilson, de Londres.

FUENTE: Agencia AP

En esta nota:

Las Más Leídas

Recomendadas
Últimas noticias