Jeremy Lin se encamina a los Lakers de Los Angeles, pese a que los Rockets no consiguieron adquirir al deseado alero Chris Bosh.
El gerente general de los Rockets, Daryl Morey, se lanzó de lleno al mercado de agentes libres con planes de añadir una tercera estrella para jugar con James Harden y Dwight Howard. Hizo breves acercamientos a LeBron James y recibió a Carmelo Anthony en una visita, pero ambos gestos fueron infructuosos.
Mientras James ponderaba su futuro esta semana, Morey hizo una jugosa oferta de cuatro años a Bosh, el versátil alero considerado el eje defensivo del Heat en sus cuatro viajes seguidos a las finales de la NBA. Para crear espacio bajo el límite salarial, Morey llegó a un acuerdo para cambiar a Lin, que va a ganar 15 millones de dólares este año, a los Lakers, que tienen espacio suficiente para absorber el contrato de Lin sin necesidad de enviar mucho a cambio.
Cuando James decidió regresar a Cleveland el viernes, la vía pareció despejada para que Bosh se sumase a los Rockets y les hiciese contendientes en la poderosa Conferencia Oeste.
Pero el presidente del Heat Pat Riley se recuperó rápidamente del rechazo de James y convenció a Bosh a quedarse en Miami con una oferta de 118 millones de dólares por cinco años.
Eso dejó a los Rockets de nuevo fuera del ruedo, pero Morey no lo pensó dos veces para deshacerse de Lin, que no se integró bien jugando como base junto con el igualmente agresivo Harden. El acuerdo le permite a Houston mantenerse a la caza de otros astros en el mercado, como Luol Deng, el agente libre.
FUENTE: JON KRAWCZYNSKI (Associated Press)