El Comité Olímpico Internacional (COI) se toma "muy en serio" las acusaciones de corrupción en torno a la atribución de los Juegos Olímpicos de Tokio-2020, pero no necesita iniciar su propia investigación independiente, afirmó este jueves su vicepresidente, John Coates.
Coates no quiso pronunciarse sobre el impacto que podría ocasionar el procedimiento abierto en los preparativos de la cita olímpica. Y afirmó no contemplar la posibilidad de que le sea retirada a la capital japonesa la organización de los Juegos. "Hay una serie de sanciones que pueden aplicarse, pero no quiero especular sobre ello mientras no se conozcan los resultados de las dos investigaciones, que seguimos de cerca", señaló.
La justicia francesa abrió una investigación a finales de 2015 sobre desvíos de fondos sospechosos. Las sospechas se refieren a pagos por valor de 1,8 millones de euros que podrían proceder de la candidatura de Tokio hacia la empresa Black Tidings de Papa Massata Diack, uno de los hijos de Lamine Diack, expresidente de la Federación Internacional de Atletismo.
La semana pasada, el presidente del Comité Olímpico japonés anunció por su parte la creación de una comisión de investigación que arrojase luz sobre el asunto.
FUENTE: AFP