RIO DE JANEIRO (AP) — Carlos Mina mendigaba en las calles y se trepaba a los autobuses para cantar y recolectar algo de dinero. El domingo, lo que hizo el ecuatoriano fue bailar, antes de debutar con una resonante victoria en el boxeo de los Juegos Olímpicos.
El nativo de un poblado cercano a Guayaquil fue todo un espectáculo desde que ingresó a la arena, bailando al son de la música y saludando al público que no dejó de apoyarlo. Y desde el campanazo inicial, Mina se le fue encima a su contrincante con una andanada de golpes.
"Entré a dejarlo todo en el ring; a entregarme de corazón", dijo Mina, quien participa en sus primeros olímpicos. "Comencé motivado, el público entero me apoyó, y la música suena genial".
FUENTE: JUAN ZAMORANO (Associated Press)