La escocesa Laura Muir, nueva cabeza de cartel del atletismo británico, busca un segundo doblete 1.500/3.000 metros en el Europeo de pista cubierta de Glasgow, la ciudad donde estudió, del viernes al domingo.
Doble campeona de Europa en pista cubierta en 1.500 y 3.000 m en 2017, Muir apunta al mismo doblete: una locura si vemos el calendario, que le hará correr las series del 1.500 m dos horas y media antes de la final de los 3.000 m el viernes.
"Lo intento solamente porque me siento bastante fuerte y suficientemente en forma para conseguirlo", dijo la nacida en Inverness a la BBC. "No vengo para hacer una actuación mediocre. Quiero correr y estallar. Especialmente porque es en Glasgow", donde consiguió su diploma de veterinaria el pasado abril.
Además de su éxito universitario, Muir cuajó en 2018 su mejor temporada: consiguió dos medallas en el Mundial en pista cubierta y se llevó el título europeo y la Liga de Diamante en 1.500 m.
- El fenómeno Ingebrigtsen -
Corredora con carácter, la pequeña morena (1,61 m) es prácticamente la única europea que puede rivalizar con las kenianas y las etíopes en el medio fondo.
Muir, que fue séptima en los Juegos de Rio-2016, ve más allá de Glasgow: "Me encantaría subir al podio de Doha (en el Mundial de finales de septiembre), marcaría la última casilla que me falta".
La británica atrae más fácilmente los focos ya que las grandes estrellas no abundan en Glasgow, algo habitual en pista cubierta. Solo tres atletas campeones del mundo en Londres en 2017 al aire libre pisarán la pista escocesa: el noruego Karsten Warholm (400 m pero campeón en 400 m vallas), la rusa Mariya Lasitskene (salto de altura) y la griega Ekaterina Stefanidi (salto con pértiga).
La otra principal atracción de los campeonatos correrá también los 1.500 m, pero esta vez entre los hombres: el fenómeno noruego Jakob Ingebrigtsen quiere, con solo 18 años, un nuevo título europeo tras sus dos éxitos este verano en Berlín (1.500 et 5.000 m).
Sorprendentemente precoz, Ingebrigtsen derrotó la semana pasada al etíope Samuel Tefera, otro joven prodigio (19 años) que venía de apropiarse del récord del mundo de 1.500 m.
FUENTE: AFP